James "Bob" Ward, un millonario residente del Condado de Orange, en Florida, fue declarado culpable y penado con 30 años de prisión por el asesinato de su esposa, Diane.
La mujer fue encontrada muerta en la mansión familiar, con un disparo entre los ojos en su casa de Orange, Florida.
Bob Ward iba a ser acusado por su esposa de gastar millones, pese a la quiebra de su empresa.
James "Bob" Ward, un millonario residente del Condado de Orange, en Florida, fue declarado culpable y penado con 30 años de prisión por el asesinato de su esposa, Diane.
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Según los investigadores, la víctima y el millonario estaban bajo mucha presión tras un revés económico y se avecinaba una denuncia legal en la cual acusaría a su esposo de gastar millones en casas y automóviles mientras su empresa de desarrollo estaba en bancarrota.
Bob Ward, de 53 años era un desarrollador de bienes raíces en Florida antes del trágico incidente con su esposa, Diane, en 2009. De los más exitosos del país.
No obstante, además de las fortunas que amasaba gracias a sus negocios, su vida estaba marcada por varios problemas financieros y personales. Ward era conocido en su comunidad por su éxito en el sector inmobiliario, pero también enfrentaba dificultades económicas significativas en los años previos al crimen.
Se desconoce si los graves conflictos económicos que atravesaba al momento de cometer el asesinato se debían a la crisis bursátil que afecto a gran parte del planeta en 2008 o eran producto de su ineficacia para llevar adelante sus cuentas, y eso lo llevó a la bancarrota.
Lo cierto es que Ward asesinó a su esposa Diane para callarla, dado que estaba a pocos días de una declaración programada durante la cual alegaría que su esposo gastó millones en casas y automóviles mientras su empresa de desarrollo estaba en quiebra.
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