26 de mayo 2026 - 12:00

Un multimillonario indio quiere salvar a Colombia de la peor herencia de Pablo Escobar

Desde Asia llega una estrategia que podría llegar a modificar el destino de cientos de ejemplares de una especie que se encuentra fuera de control territorial.

Su excéntrico capricho generó problemas ambientales y poblacionales en Colombia.

Su excéntrico capricho generó problemas ambientales y poblacionales en Colombia.

Gentileza - Museo Pablo Escobar Gaviria

Lo que empezó tan solo como un capricho narco excéntrico en los años 80, terminó convertido en uno de los problemas ambientales más graves de Colombia. Décadas después de la muerte de Pablo Escobar, los hipopótamos que el líder del Cartel de Medellín importó ilegalmente con sus millones continúan multiplicándose sin control en distintas regiones del país.

Ahora, una inesperada oferta internacional provocó que se vuelva a hablar del tema. Mientras que el gobierno colombiano analiza medidas extremas para reducir la población de estos animales, un empresario de India propuso trasladarlos a un santuario especializado para evitar su sacrificio.

Hipopótamos
El capricho de Pablo Escobar generó graves problemas en la región.

El capricho de Pablo Escobar generó graves problemas en la región.

Los hipopótamos: una de las peores herencias de Pablo Escobar

La historia empezó en 1981, cuando Pablo Escobar incorporó un macho y tres hembras de hipopótamo a la Hacienda Nápoles, su gigantesca propiedad ubicada en Puerto Triunfo, Antioquia. El lugar funcionaba como zoológico privado y reunía especies exóticas traídas ilegalmente desde distintos países.

Tras la muerte del capo narco en diciembre de 1993, el predio quedó bajo control estatal. Muchos animales fueron trasladados a reservas y zoológicos, aunque los hipopótamos permanecieron ahí debido a las dificultades para mover ejemplares que podían superar las 3 toneladas de peso.

Con el paso del tiempo, los animales escaparon de la hacienda y encontraron condiciones ideales en la cuenca del río Magdalena, ya que la abundancia de agua, la temperatura estable y la ausencia de depredadores naturales les permitieron una reproducción acelerada.

A partir de ese momento, lo que inicialmente eran apenas 4 ejemplares pasó a convertirse en una población de 180 hipopótamos, según distintos relevamientos oficiales y académicos realizados entre 2024 y 2026. Los estudios también señalaron que la especie mantiene un crecimiento anual del 9%.

La expansión alcanzó niveles inéditos fuera de África. En 2024, el Guinness World Records reconoció a Colombia como el país con la mayor población de hipopótamos salvajes fuera de su hábitat original.

Durante los últimos años aparecieron animales en distintos puntos del Magdalena Medio y hasta en zonas ubicadas a más de 200 kilómetros del lugar donde fueron liberados originalmente. El gobierno de Gustavo Petro confirmó en abril de 2026 un plan que contempla la eutanasia de 80 animales durante el segundo semestre del año, lo que generó una fuerte discusión pública tanto dentro como fuera del país.

Hipopótamos
Su naturaleza territorial y agresiva pone en riesgo a los seres vivos de la zona, incluso a los humanos.

Su naturaleza territorial y agresiva pone en riesgo a los seres vivos de la zona, incluso a los humanos.

Cómo afecta la presencia de esta especie en Colombia

El crecimiento descontrolado de los hipopótamos comenzó a generar consecuencias ambientales y sociales cada vez más visibles. Los especialistas advierten que la especie altera ecosistemas enteros y pone en riesgo a animales autóctonos, especialmente en ríos y humedales.

Los hipopótamos liberan grandes cantidades de materia orgánica en el agua, lo que modifica la composición química y favorece procesos de eutrofización, provocando el crecimiento de algas dañinas que afectan a los peces y otras especies fluviales.

Las investigaciones científicas también alertaron sobre el impacto en animales propios de la región como manatíes, nutrias, chigüiros y caimanes de anteojos. Además del daño sobre ciertas plantas endémicas consumidas por los ejemplares invasores. La convivencia con las comunidades rurales es complicada ya que los hipopótamos son extremadamente territoriales y pueden reaccionar de manera violenta frente a personas o embarcaciones.

Las autoridades colombianas intentaron distintos métodos para controlar la situación con programas de esterilización, castraciones químicas y propuestas de traslado internacional, aunque casi todas fracasaron por cuestiones logísticas y económicas. Mover un hipopótamo implica enormes riesgos ya que algunos procedimientos llegaron a costar más de u$s50.000 por ejemplar y hasta se registraron problemas en vuelos de transporte debido al peso de los animales sedados.

La solución de Anant Ambani para salvar a los animales

En medio de la polémica apareció la propuesta de Anant Ambani, hijo del magnate Mukesh Ambani, considerado uno de los hombres más ricos de Asia. El empresario administra Vantara, un enorme santuario animal ubicado en Gujarat, India, dedicado al rescate y recuperación de especies provenientes de distintos lugares del mundo.

Embed - Band, Baaja, Bharat: Celebrating Anant & Radhika Ambani’s First Wedding Anniversary | News18

Tras conocerse el plan de sacrificio impulsado en Colombia, Ambani ofreció recibir 80 hipopótamos en ese centro especializado para evitar la eutanasia prevista por el gobierno. La iniciativa abrió un debate que lleva más de 30 años sin solución definitiva. Aunque la propuesta todavía depende de permisos internacionales y autorizaciones sanitarias, la alternativa es una salida menos traumática para parte de la población animal.

El traslado va a ser complejo, ya que los hipopótamos requieren controles veterinarios específicos, logística aérea especial y certificados internacionales de comercio y movimiento de fauna protegida. De todas formas, la oferta generó expectativa porque podría reducir parte de la presión ambiental que hoy afecta a Colombia.

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