La automotriz japonesa Toyota ultima los detalles para revelar el próximo año el prototipo de un vehículo eléctrico equipado con una batería de estado sólido, con el que piensa ganar terreno en la competencia con Tesla.
La automotriz japonesa Toyota ultima los detalles para revelar el próximo año el prototipo de un vehículo eléctrico equipado con una batería de estado sólido, con el que piensa ganar terreno en la competencia con Tesla.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La batería de estado sólido es una tecnología alternativa a las baterías de iones de litio convencionales, que permitirá recorrer 500 kilómetros con una sola carga y obtener una recarga completa en solo 10 minutos.
Además será más eficiente en la energía que puede proporcionar una batería en comparación con su peso y permitirá reducir el riesgo de incendios.
Los desarrolladores de Toyota quieren ser los primeros en vender un vehículo eléctrico equipado con una de estas baterías, y apuntan a presentar un prototipo el próximo año.
Otra automotriz japonesa, Nissan, y la alemana Volkswagen tienen planes de poner en marcha la producción de baterías de estado sólido a partir de 2025.
En Japón las empresas podrían obtener una ayuda decisiva del gobierno, que está confirmando un fondo de unos 2 billones de yenes (casi u$s20.000 millones) para apoyar las tecnologías de descarbonización.