- ámbito
- Papa Francisco
El Paraguay de la desigualdad eterna espera la palabra del Papa
La pobreza extrema, que es del 5,1% en las ciudades, asciende al 17,6% en el campo, donde paradójicamente se concentra la mayor riqueza del país. Entre los pueblos originarios alcanza a un escandaloso 76%, informó el Instituto Nacional del Indígena (INDI).
"El problema paraguayo es muy serio. Éste es un país donde más del 80% de la tierra está en manos del 2,5% de la población. Eso genera inequidad y mucha pobreza", señaló monseñor Medina, uno de los autores de los documentos de la Conferencia Episcopal Paraguaya que Francisco citó en su "encíclica verde". "Sin dudas, Paraguay es el país más desigual de los que visitará el Papa", insistió.
La última evaluación de la CEPAL da cuenta de eso. El coeficiente de Gini subió en 2014 a 0,526 desde 0,521 en 2009, mientras que en el resto de la región bajó.
A diferencia de lo que ocurrió en el resto de los países de América Latina, en los últimos cinco años Paraguay fue el único que no logró mejorar la participación de los más pobres en la economía ni tampoco redujo la participación casi exclusiva de la minoría más rica.
Marta Canese de Estigarribia, investigadora y docente en Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción, le dijo a esta enviada: "La mejora económica, las ganancias de ese crecimiento económico, quedan en pocas manos, y en muchos casos en manos de extranjeros, brasileños que prefieren plantar soja o criar ganado en Paraguay porque aquí no se les cobran impuestos".
Aquí, la palabra del papa Francisco, que ha marcado su recorrido sudamericano con los mensajes clave de sus textos apostólicos, el Evangelii Gaudium -en el que condena la exclusión y la "idolatría del dinero", y advierte que la inequidad genera violencia- y Laudato Si, la "encíclica verde" en la que vincula el cuidado del medio ambiente con la redistribución de la riqueza, tomará un matiz aún más claro, convirtiéndose en una exhortación a actuar cuanto antes.
"El modelo es el problema. Tenemos un Gobierno agroexportador y empresario", indicó monseñor Medina, recordando que los textos del Papa cuestionan esas estructuras económicas generalmente destinadas a "un dinero que gobierna en vez de servir" y que nubla la evangelización.
"El presidente gobierna como si el país fuera una empresa. Él es el patrón y se hace lo que dice", subrayó, recalcando que la interpelación de Francisco no sólo será para recordarle a la Iglesia paraguaya cómo luchar contra esos males, sino sobre todo para hacer reaccionar al país, al Gobierno y a la sociedad.
(*) Enviada especial a Paraguay

