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7 de septiembre 2026 - 07:00

Actas secretas: qué hay detrás del intento del Gobierno para prorrogar la concesión a Aeropuertos Argentina hasta 2066

La empresa de Eduardo Eurnekian -exjefe de Javier Milei- busca extender su dominio sobre los aeropuertos doce años antes de que venza su concesión. La historia detrás de tres actas secretas, un fondo fiduciario "circular" y la presión de la empresa para congelar inversiones multimillonarias. Detrás del acuerdo aparece Facundo Leal, detenido con dólares y droga e investigado por corrupción.

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Eduardo Eurnekian fue jefe de Javier Milei en Corporación América y ahora busca que su empresa insignia Aeropuertos Argentina extienda la concesión sobre 35 terminales hasta 2066.

En menos de un año, entre el 26 de septiembre de 2025 y el 10 de junio de 2026, el gobierno nacional emitió tres actas secretas en las que quedó expuesto el movimiento pendular de la gestión de Javier Milei respecto del reclamo de Aeropuertos Argentina, empresa insignia de Eduardo Eurnekian, para que se extienda el período de su concesión actual desde el año 2038 hasta el año 2066.

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Del acta secreta que firmaron el 26 de septiembre de 2025 entre el entonces presidente del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), Facundo Leal (hoy detenido e investigado por enriquecimiento ilícito y lavado), y el CEO de Aeropuertos Argentina, Daniel Ketchibahian, surgen una certeza y dos preguntas.

Primero, la certeza: el gobierno de Javier Milei utilizó como excusa la Ley de Bases y Puntos de Partida para, silenciosamente y sin publicidad alguna, firmar el “Acta Acuerdo de Readecuación Contractual”, por medio de la cual buscaba extender la concesión de la administración de 35 aeropuertos en todo el país hasta el año 2066. El beneficiado era el ex jefe del Presidente durante su paso por Corporación América. Con un detalle nada menor, su vencimiento está lejos de ser próximo: la actual concesión concluye en 2038.

Lo señalado abre dos interrogantes. Primero, qué motivos reales existen para extender el plazo de la actual concesión doce años antes de su vencimiento. Segundo, qué validez tiene el Acta que hoy difunde Ámbito, y que fuese firmada por un ex funcionario que actualmente está detenido en el marco de una causa en la que el fiscal Ramiro González puso la lupa sobre la plana mayor del ORSNA por denuncias de cohecho, entre otras acusaciones. La justicia está analizando patrimonios, contratos y posibles irregularidades en el manejo de fondos públicos dentro del Organismo. Los investigados, aparte de Leal, son la actual presidenta del ORSNA, Noelia Florencia Ruiz; la vicepresidenta, Lucila Belén Pagani, y el “controller” Facundo Gaitán.

Pero luego, en cuestión de meses se sumaron dos “actas secretas” más en las cuales se notó la oscilación. Ya que la primera confirma lo rubricado por Leal y Aeropuertos Argentina, mientras que la siguiente convierte ese documento sólo en un “antecedente”. Esto último no esconde que en todo momento Noelia Ruiz formó parte del Directorio del ORSNA.

La extensión es hasta 2056 pero prorrogable por otra década, lo que permite que Aeropuertos domine las terminales hasta 2066

La clave: la Tasa Interna de Retorno

Sin embargo, más allá del vaivén, el Gobierno y Aeropuertos Argentina aún no avanzan por las diferencias en torno al cálculo de la Tasa Interna de Retorno (TIR) de la concesión, que la empresa de Eduardo Eurnekian pretende que se mantenga cercana al 16,45% e, incluso, un punto más. Pasó mucha agua bajo el puente. Por un lado, el Gobierno descartó subir las tarifas aeroportuarias para compensar el rojo. Por el otro, como forma de presión, Aeropuertos Argentina puso en suspenso una inversión cercana a los 600 millones de dólares, que se iba a destinar para obras hasta el 2030. Esto a pesar de que hay suficientes indicios, de que más allá de la nueva renovación, Aeropuertos Argentina tiene la obligación de realizar esas inversiones y cuenta con los fondos.

A esto se suma que entra en juego un opaco Fondo Fiduciario destinado a obras de infraestructura, el cual se alimenta del canon que Aeropuertos debe pagar por la concesión. El Estado luego, termina contratando a las propias empresas del grupo Eurnekian para realizarla dichas obras. El canon, entonces, se vuelve circular y retorna a las arcas del holding, que paga, acumula y consigue que lo contraten con los mismos fondos. De esta forma, son válidas las preguntas: ¿Qué le queda al Estado por concesionar todas sus terminales aéreas? ¿Qué TIR es la que se está discutiendo, la de la empresa concesionaria Aeropuertos Argentina, o la de todo el grupo Eurnekian que se ve beneficiado por la contratación de obras?

Hay un motivo adicional que empuja tanto la premura como la preocupación de Eurnekian: el contrato original con AA vencía en el año 2028. Y la prórroga anterior, argumentada por la Pandemia durante el gobierno de Alberto Fernández está cuestionada por la Auditoría General de la Nación (AGN). Si ese cuestionamiento llegase a prosperar, señalan fuentes calificadas, en 18 meses (febrero de 2028) concluiría el contrato. Eso explica el apuro. Encadenar una nueva prórroga hasta 2066 que sirva como puente de plata, más allá de la suerte del planteo de la AGN.

Secretos y un solo fundamento

El acta que firmaron bajo el máximo hermetismo Leal y Ketchibachian construye un único argumento a la hora de explicar por qué se le debería extender la concesión a Aeropuertos Argentina (antes Aeropuertos 2000): la Ley Bases.

“Que la Ley N° 27.742 de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos ha introducido importantes modificaciones al texto de la Ley Nº 17.520 de Concesión de Obra Pública, con la finalidad de ampliar el ámbito objetivo de su aplicación y, especialmente, reafirmar su carácter contractual, dotándola de herramientas tendientes a la preservación del equilibrio económico contractual. Que en ese mismo orden de ideas, la nueva regulación legal tiene por propósito conferir al contrato de concesión la suficiente certeza, estabilidad y seguridad jurídica que posibiliten la obtención de una eficaz provisión de financiamiento para llevar adelante la ejecución de las inversiones a cargo del Concesionario”, sostienen en la primera página.

Leal, en nombre del Gobierno, interpretó que el artículo 7 bis de la Ley 17520 le permitía “prorrogar el plazo de la concesión hasta por un plazo igual al originalmente establecido, cuando se hayan verificado razones de fuerza mayor o actuaciones de la Administración que resulten determinantes de la ruptura de la economía de la concesión”.

No obstante, como se dijo, Aeropuertos Argentina ya se había beneficiado con una prórroga en 2020 como consecuencia de la pandemia por COVID, motivo por el cual extendieron el contrato hasta 2038, cuando originalmente, como se mencionó, era hasta 2028. Ahora, la idea es que sea hasta el año 2066, ya no por una causa sanitaria sino por una nueva ley. Lo llamativo es que, en la página 5 y 6, el documento firmado por Leal como titular del ORSNA vuelve a aludir a la pandemia como elemento clave para conceder una nueva prórroga.

Leal, expresidente de ARSAT y del ORSNA, está acusado de corrupción, enriquecimiento ilícito, lavado de dinero, tenencia de drogas con fines de comercialización y posesión de equipos de espionaje tecnológico.

Las actas secretas no se agotan en la primera firmada por Leal, ya que en octubre de 2025 el ex presidente del ORSNA rubricó otra., esta vez acompañado por su actual sucesora, Noelia Ruiz, en la que el Directorio del organismo discute y aprueba el documento que previamente habían firmado los mencionados Leal y Ketchibachian. En él, se resuelve "Ratificar el denominado “Contrato de Infraestructura Aeroportuaria correspondiente al Grupo AA del SISTEMA NACIONAL DE AEROPUERTOS – Acta Acuerdo de Renegociación Contractual” suscripto por el señor Presidente del ORGANISMO REGULADOR DEL SISTEMA NACIONAL DE AEROPUERTOS y el CEO del Concesionario AEROPUERTOS ARGENTINA 2000 S.A."(sic).

En esta segunda acta secreta analizan los motivos por los cuales Aeropuertos Argentina solicita la prórroga. Uno de los principales ejes es el debate en torno de la ecuación económico-financiera del contrato. La Gerencia de Regulación Económica y Financiera expresó en su informe que “en caso de concluir el presente proceso, corresponderá al ORSNA asumir la responsabilidad de desarrollar una nueva versión de la Reglamentación aplicable al Proceso de Revisión de la Ecuación Económica Financiera". Sobre el final del expediente, se explica que "el procedimiento de renegociación finalizó con la postulación de un plan de inversiones que realizará el Concesionario durante el período comprendido entre los años 2026/30". A pesar de que el contrato actual no termina en breve sino en 2038, esta última línea es con la que está presionando Aeropuertos Argentina para que la prórroga se concrete.

Pero la secuencia no concluye ahí, ya que tras la detención de Leal para tratar de borrar su sombra la nueva titular del ORSNA, Noelia Ruiz, firmó otra acta secreta, esta llevada adelante el 10 de junio de 2026. Sin rastro alguno de Leal, pero una alusión clara a su avanzada, se presenta como una "revisión" y anuncia que se dispuso "la reanudación del procedimiento de renegociación contractual". El movimiento es extraño ya que convierte el expediente firmado por Leal en "un antecedente": "estableciendo en este acto nuevas bases operativas orientadas a mejorar la motivación, el análisis de impacto económico-financiero y la fundamentación técnica de los institutos a incorporar en el futuro instrumento contractual, con especial referencia a los aspectos abordados en el Acta Acuerdo de fecha 26 de septiembre de 2025, la que servirá como antecedente de trabajo".

El Gobierno busca "salvar" las actas firmadas por Facundo Leal, detenido con 2,4 millones de dólares y drogas en su poder y ahora investigado por corrupción.

Quien se hizo eco en el Congreso Nacional fue el diputado Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica, que acusó a la gestión de Javier Milei de beneficiar a su exjefe Eduardo Eurnekian con contratos vinculados al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones. Ferraro, a la vez, denunció que el acta para extender la concesión hasta 2066 se firmó en forma secreta.

Ferraro, literal: “Lo que está sucediendo con la posible renovación de la concesión de Aeropuertos 2000. Concesión que sabemos que hubo una prórroga por el anterior titular (Leal) a Noelia Ruiz donde se pretendía prorrogar esta concesión al 2056 con un plazo después superior a 10 años más hasta el 2066. Que podamos saber cuáles son los motivos o cuál va a ser el nuevo pliego a ofertar para lo que es la cuestión de la operación comercial de los distintos aeropuertos no solamente los principales que conocemos sino en todos los que están también concesionados en el resto del país”.

A partir de esta requisitoria de Ferraro, las presiones de Eurnekian ya no solo fueron sobre el ORSNA sino también sobre el legislador opositor.

Diferentes fuentes gubernamentales indicaron, ante la consulta de Ámbito, que el acta secreta está “paralizada”, y que cuando se retomen las negociaciones con la TIR en el centro de la discusión ya no solo intervendrá el ORSNA sino también la Secretaría de Transporte de la Nación, que se mantuvo al margen hasta el momento. No hay que ser politólogo para intuir que la interna gubernamental también se está colando en este proceso.

Por otro lado, voces especializadas subrayaron que “hay mucho secretismo sobre el acta que se firmó. Me parece un despropósito extender la concesión 11 años antes de que se venza. Se vence en 2038 y ellos la quieren extender en el 2026 o 2027, me parece un error importante. Es difícil saber qué hay detrás de eso. Evidentemente hay situaciones de vínculos políticos previos del Presidente con Eurnekian. Eso hace que haya diálogos que no están claros para toda la sociedad, se hacen puertas adentro”.

Asimismo, no faltan quienes señalan otros aspectos ya en el orden operativo, como “medidas de seguridad mínimas” y baja calidad en el mantenimiento, lo cual se nota tanto en el levantamiento de pistas de aterrizajes recién renovadas y las sucesivas inundaciones.

Más sensibles son aún los cuestionamientos relacionados con la administración del Fondo Fiduciario para el Mantenimiento de Aeropuertos, que nadie en el Congreso se atreve a pedir que se investigue su aplicación.

Algo es seguro: no se trata de un punto final sino de un capítulo entre varios por venir.

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