Ahora Fernández dice: si gana Macri, se nos frustra Kirchner

Política

Desaparecidos los partidos tradicionales, las elecciones han entrado en la Argentina en pérdida de transparencia. Hay votos comprados con planes asistenciales, postulantes que hacen proselitismo con fondos públicos, trampas comiciales, sustracciones de boletas en cuarto oscuro, inclinaciones abiertas del gobierno nacional en comicios distritales (lo inauguró Duhalde y lo sigue Kirchner). En realidad, quienes le quieren adjudicar el mote de «década infame» a los '90 ignoran que tal calificación para la de 1930 a 1940 fue por las vergüenzas que se cometieron en los actos comiciales, en su mayoría plagados de hechos fraudulentos y elecciones anuladas. Un ministro del gobierno Kirchner acaba de decir dos cosas muy fuertes, muy graves: una es que si el 14 de setiembre gana Mauricio Macri «se empieza a frustrar el proyecto de país» que quiere imponer el actual presidente de la Nación. Es un concepto antidemocrático, porque se querría imponer ese «proyecto» a la gente más allá de su voto. O sea por la fuerza. Por lo cual se descarta que el gobierno sin ninguna neutralidad jugará contra un candidato, Macri, y en favor del otro de centroizquierda. ¿Y si los habitantes de Buenos Aires -o de otras provincias que van a votar- no quieren ser gobernados con ideas de izquierda? El ministro agregó que Ibarra sólo contaba con 15 o 16 puntos de intención de voto antes de los comicios donde llegó a 32%. La verdad es que Ibarra frente a Macri tenía menos, oscilando entre 9% y 11%. Aparte de eso, no está para nada confirmado que el incremento haya provenido del inusual apoyo presidencial, porque también estaba en Capital Federal el apoyo de Elisa Carrió, que salió segunda, detrás de Ricardo López Murphy, en los comicios del 27 de abril pasado mientras que Kirchner salió tercero. Encuestas «truchas» han determinado que los 3 meses de Kirchner y sus medidas continuas y controvertibles han contado con absoluta mayoría como para influir en el porcentual de los candidatos que apoya. No está probado pero podría ser que tuviera tan amplio apoyo que, por otra parte, siempre tiene un presidente que recién asume. Pero interesa otro aspecto que también marca actitud antidemocrática: ¿por qué el gobierno actual se juega abiertamente a favor de un candidato, Ibarra, que -en la propia confesión del ministro-no tiene entre 2.600.000 electores más que 15%, o sea absoluta minoría, si Kirchner no lo ayuda? ¿En qué país, salvo en Cuba, un «proyecto de nación» se impone desde minorías de quienes se sienten iluminados pero pueden estar totalmente errados? ¿O volvemos al elitismo de la Edad Media, donde minorías ilustradas despreciaban a la masa «porque no saben lo que mejor les conviene». Poco serio.

Dispuesto a cosechar fama de agorero, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, afirmó ayer que si gana Mauricio Macri en el ballottage que se disputará en la Capital Federal el 14 de septiembre, «se empieza a frustrar el proyecto de país» que plantea Néstor Kirchner. Ese proyecto, para el funcionario, lo representa el actual jefe de Gobierno y candidato a la reelección, Aníbal Ibarra.

«Cuando apoyamos a Aníbal Ibarra, apoyamos un proyecto de país que se empieza a frustrar si accede al gobierno alguien que represente lo que representa Mauricio Macri», sostuvo Alberto Fernández -con gesto de catástrofe-, aunque aclaró que «la pérdida no sería del Presidente, que lo que hace es acumular, poco a poco, votos en la Capital Federal»
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El jefe del Gabinete de Ministros explicó que Kirchner «es muy claro cuando plantea que hay actitudes que no significan apuestas sino compromisos». Agregó que «cuando decidimos apoyar a Ibarra estaba 15 o 16 puntos abajo de Macri, quien hace muchos meses está estancado en los votos que tiene, y lo apostamos sin especulación, sino porque creemos que la Argentina necesita cambiar ciertas visiones y actitudes de la política», enfatizó, al intentar explicar el apoyo a Ibarra.

• Ventajas

En declaraciones radiales, Fernández señaló, en referencia a las elecciones bonaerenses que se realizarán el 14 de setiembre, que «todas las encuestas están marcando una ventaja considerable de (el gobernador y candidato a su reelección) Felipe Solá» y, con respecto a la doble vuelta porteña, que las ventajas son para «Aníbal Ibarra para el ballottage». Respecto del debate televisivo entre los candidatos a vicejefe de Gobierno, Alberto Fernández se mostró satisfecho sobre la actitud de Jorge Telerman, compañero de fórmula de Ibarra, por considerar que «peleó».

En tanto, sobre
Horacio Rodríguez Larreta (h), vice de Mauricio Macri, sostuvo que «tiene una visión antojadiza de cómo fue la gestión de Ibarra porque no se condice con la realidad». «Rodríguez Larreta tiene una actitud maravillosa cuando tiene que explicar su calidad de funcionario de Fernando de la Rúa en el PAMI, allí no tiene sentido hablar del pasado», ironizó. Sin embargo, cuando se le dijo que Ruckauf es candidato a diputado en la lista del PJ de la provincia de Buenos Aires, el jefe de Gabinete sostuvo que desde el gobierno se respalda «un proyecto de peronismo que es el que representan Eduardo Duhalde y Solá en Buenos Aires».

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