Asumió Telerman, pero Ibarra no renuncia y usará despacho
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Aníbal Ibarra anunció que no renunciará a su cargo y que el dictamen de la
Sala Acusadora de la Legislatura obedeció a una maniobra política. Detrás,
Jorge Telerman.
La voluntad fue entonces asumir las características del proceso, es decir la comisión juzgadora, pero exigir que se resuelva antes del 10 de diciembre. Ese calendario lo imponen para evitar que cuando ingresen los 30 nuevos legisladores se cambie la conformación de la Sala Juzgadora, donde no habría posibilidad de reunir, entre los 15 diputados que la conforman, los 10 votos para destituir definitivamente al jefe de Gobierno.
Eso mismo se discutió con los secretarios, con algunas interrupciones que revelaban las intrigas personales de cada uno. La secretaria de Educación, Roxana Perazza, esposa del legislador arista Fernando Melillo, quien votó a favor del juicio, se levantó para abrazar al jefe de Gobierno.
El secretario de Infraestructura, Roberto Feletti, acomodaba sus lentes sin animarse a preguntar si seguirán las obras de subterráneos que lleva adelante, lo que esbozó con retórica: «Pensemos cómo va a ser posible gobernar en esta situación de baja legitimidad», propuso y despertó cuchicheos de descalificación hacia su persona. Telerman tranquilizó: «No vengo a suplantar al jefe de Gobierno, esto es una suplencia y será como cuando Aníbal se va de viaje y yo me quedo a cargo». No quiso explayarse más. Ibarra se mostró distendido y hasta se animó a la risa cuando llegó la hora de las chanzas sobre sus gustos folklóricos y la vida que realizará mientras está suspendido. En realidad, no tiene definido si se quedará en su casa o seguirá concurriendo a su despacho, que es lo que por ahora se perfila.
• Lo que sigue
Con la procuradora porteña, Alejandra Tadei, a su lado, Ibarra intentó ayer interpretar la Constitución de la Ciudad, que el mismo redactó siendo estatuyente.
Es que no está previsto un juicio político al que le llega en el medio el recambio de legisladores, como es el caso. Una interpretación de otros casos señalados por la Constitución propone que los diputados no abandonen sus bancas hasta tanto no se pronuncien.
Eso haría que 8 legisladores que conforman la Sala Juzgadora y no renuevan bancas extiendan su estada en el puesto. Pero lo que anoche se debatía en la Legislatura porteña era cómo apurar los tiempos para evitar esa situación y llegar con el dictamen antes del 10 de diciembre. De esa postura inclusive eran algunos legisladores de la oposición, como Diego Santilli y Jorge Enríquez, pero no otros, como el arista Fernando Cantero.
• Reglamento
Lo primero que tiene que hacer la Sala es reunirse con su presidente, que es el titular del Tribunal Superior de Justicia, Julio Maier, y redactar el reglamento de funcionamiento.
El caso es el primero que se da desde que la Ciudad ha logrado cierta autonomía y tener autoridades electas. Si bien no es el primer juicio político que lleva adelante la Legislatura local, es el único a un jefe de Gobierno y en medio de un recambio de bancas.
Por eso habrá variadas interpretaciones para decidir el segundo capítulo de la continuidad de Ibarra en su cargo, cuando muchos creen que un alejamiento largo, de cuatro meses como es el plazo máximo para expedirse la Sala Juzgadora, no le augura un retorno. Atraviesa esas especulaciones, además, la posibilidad de que el juez Julio Lucini, que lleva la causa Cromañón, lo cite a indagatoria y eventualmente lo procese.




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