Aunque la Ciudad de Buenos Aires viene mostrando una curva de contagios de coronavirus estable y en baja, el Gobierno porteño toma con cautela los datos, pero se prepara, de todos modos, para una suerte de adaptación, una convivencia con el virus, tal como anticipó este diario. Lo manifestó ayer el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, quien viene teniendo la última palabra en el gabinete de Horacio Rodríguez Larreta donde la mayoría alienta la habilitación de más actividades. En realidad, “es poco y nada”, sostienen los funcionarios con respecto a lo que queda por permitir, a excepción de aquellas actividades que promuevan concentración de personas, como espectáculos. También quedará para más adelante la habilitación de los gimnasios, que deberían adaptar sus instalaciones para lograr la ventilación adecuada que se recomienda. Mientras, la Ciudad avanzó convocando a alumnos al aire libre. Al mismo tiempo, gastronómicos se pronunciaron por la habilitación de un protocolo que permita atención dentro de los locales con ocupación de 30% de la superficie, algo que venía estudiando la Ciudad para permitir mesas en 25% de las instalaciones, pero por ahora se descartaba.
Larreta espera el llamado de Olivos para continuar con la rutina previa a los anuncios de cómo continuará el aislamiento.
Quirós se mostró ayer a favor de actividades en espacios abiertos, como la revinculación de algunos grupos de alumnos, pero hizo algunas advertencias.
“Hemos tenido un mes de descenso; aún nos queda un número significativo y tenemos que seguir trabajando para cuidarnos; tenemos que aprender a convivir (con el virus)”, sostuvo Quirós y aseguró que “los porteños somos capaces de transitar estos meses hasta la aparición de una solución definitiva y, cuanto más rápido aprendamos a vivir en este escenario, vamos a poder dar respuestas a nuevas actividades”.
El ministro aventuró que mañana, posiblemente, se reunirán Larreta, Axel Kicillof y Alberto Fernández, tenida donde la Ciudad presentará la propuesta de “llevar toda la actividades de los espacios cerrados a los abiertos, luego una segunda etapa de liberar algunos espacios cerrados pero muy ventilados donde la gente esté muy poco tiempo adentro, y por último liberar espacios cerrados, donde la gente este más tiempo adentro”.
En otro sentido, el funcionario remarcó que “si bien tenemos datos positivos, no hemos terminado con nada en esta pandemia porque hay circulación comunitaria importante en la Ciudad”.
Finalmente, en el reporte que brindó ayer, Quirós explicó que el punto de quiebre en la circulación del virus se da con la combinación de tres características: políticas públicas de testear y aislar; cuidados que contemplan uso de tapaboca, ventilación de lugares, lavado de manos, limpieza de superficies y evitar aglomeraciones, y cierto nivel de protección cuando aumenta la cantidad de personas recuperadas.
P.G.
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