23 de junio 2003 - 00:00

Duhalde y Solá apoyarán a Macri para la Capital

Mañana vence el plazo para la presentación de alianzas electorales para las elecciones del 4 de agosto en la Capital Federal, y en ese primer round quedará marcada la cancha del match que ya libran en sordina Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde. El Presidente dio su apoyo a la reelección del frentista Aníbal Ibarra, ante lo cual un sector del peronismo -que se referencia más por necesidad que por convicción en Duhalde-se resiste a entregarse en manos de su principal adversario. Por eso se enfilará detrás del challenger de Ibarra, Mauricio Macri. Esta diferencia no se limita al distrito vidriera que es Capital, sino que se produce en otros que también van a elección este año, como Río Negro y Misiones.

La primera diferencia entre Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, tras la asunción del nuevo presidente, quedará a la vista en la Capital Federal, con los alineamientos para las elecciones porteñas, donde claramente el santacruceño avala la reelección de Aníbal Ibarra y el bonaerense, junto a Felipe Solá, llena las listas de Mauricio Macri, principales candidatos en la contienda del 24 de agosto próximo.

Ese día se votará por jefe de Gobierno y vice, 60 legisladores locales y 12 diputados nacionales por el distrito. Mañana, comenzarán a reflejarse las distancias, cuando se cierren alianzas ante la Justicia. Terminarán de revelarse el 5 de julio, con la presentación de las listas de candidatos.

Kirchner
ha decidido apoyar a Ibarra con los oficios de su jefe de Gabinete, Alberto Fernández. El ex legislador porteño al urdir esa alianza esconde su propio proyecto político: escalar a la candidatura a jefe de Gobierno en 2007. Esa idea ya la tenía cuando la elección porteña tenía fecha para el 8 de junio, antes de la postergación emanada de la Justicia. A. Fernández intentaba ser candidato a diputado nacional, como primer paso. Ahora imagina su postulación a jefe porteño en el próximo turno con el padrinazgo de Ibarra, quien cree será reelecto este año y no podrá renovar entonces su puesto. Ibarra amasaría su plan original de cuando ocupó la jefatura porteña, que es entrar en la Casa de Gobierno con una fórmula presidencial en 4 años más.

Esa decisión de apoyar a Ibarra en su reelección mantiene a parte del gabinete nacional amordazado. Eso cabe, por ejemplo, para los ministros Gustavo Béliz y Rafael Bielsa, y otros alineados con Duhalde. Por eso ayer Aníbal Fernández, duhaldista, dijo que el jefe de Estado «no ha tomado ninguna decisión respecto de ninguno de los candidatos» porque «no es el momento» y que «entraríamos en política berreta de pensar que la única preocupación de los políticos, incluyendo al Presidente, son las elecciones en cada una de las jurisdicciones». Incluso el ministro comentó que «no está en la cabeza del Presidente» negociar con Ibarra quién será el compañero de fórmula del porteño.

Los partidos políticos de Béliz y Bielsa -Nueva Dirigencia y Gesta respectivamente- conformaron el Frente para la Victoria, que llevó a Kirchner a la presidencia de la Nación, pero no fueron invitados a la sucursal Capital Federal de esa agrupación, que se relanzará mañana, en un acto del oficialismo nacional para con el oficialismo porteño. Para Carrió, sería un cambio repentino de apoyo total a Kirchner, con quien hasta ahora venía marcando diferencias.

• Explicaciones

Macri avanza en reforzar el apoyo del peronismo duhaldista. Kirchner, la semana pasada, pidió explicaciones a A. Fernández sobre el encuentro de Felipe Solá con Macri y como respuesta recibió una confusa queja, ya que presente en ese interrogatorio estaba Ibarra. Es que el felipismo no es la única porción duhaldista que se quedará con Macri. Dentro de las listas está, por caso, Jorge Argüello, quien en su momento representó para Duhalde en la Capital Federal lo que más tarde significó A. Fernández para Kirchner, es decir un adelantado de sus huestes en el distrito porteño, junto a Alberto Iribarne (hoy titular de la SIGEN).

Macri
espera el regreso del ex presidente al país a mediados de julio para animar ese apoyo que ya tiene con nombres en su lista de candidatos, a la que incorporaría, por caso, a Julio Balbi, embajador político de Solá en la Capital Federal, a quien suele verse en compañía de Argüello, como ocurrió en la visita de Macri a la Gobernación. Esos referentes, claro, contarán con el guiño de Duhalde para fortalecer a Macri. De esa misma tropa, adherente de origen a la candidatura del empresario es, por ejemplo, Eduardo Rollano, también allegado a Eduardo Camaño.

Si el ex presidente designado provocó una elección presidencial con la abstención del sello PJ, el electo, además de ignorar al PJ porteño con listas integradas por ex funcionarios de
Duhalde que piden un acuerdo con Macri, llevará al peronismo de la Capital Federal a una votación no sólo entre extrapartidarios como son Macri e Ibarra, sino que apadrina a un candidato no peronista, quien por ahora sólo lleva como postulante PJ a diputada nacional a la legisladora Juliana Marino (partido propio), quien suena, además, como eventual compañera de fórmula de Ibarra.

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