Reapareció ayer en la escena política Cecilia Felgueras, vicejefa de Gobierno porteño, es decir, segunda de Aníbal Ibarra. La funcionaria a los pocos meses de asumir su cargo en agosto de 2000 cultivó perfil subterráneo y por supuesto no figuró en la campaña de Ibarra, con quien, se sabe, mantiene un distanciamiento irreconciliable a pesar de compartir el gobierno de la Capital Federal.
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A propósito del pedido de Mauricio Macri para que Ibarra tome licencia mientras se postula para el ballottage del 14 de setiembre, Felgueras decidió responder, ya que en el Gobierno porteño consideran que la vicejefa estaría trabajando para su amigo Horacio Rodríguez Larreta (h) candidato a ocupar su puesto desde el macrismo.
Vía radial, durante una recorrida por la villa del Bajo Flores en la Capital Federal, la funcionaria confió al fin que tiene «profundas diferencias» con su jefe y candidato Ibarra y reprochó que el frentista no le hubiera asignado áreas de trabajo. También aclaró, en cuanto a R. Larreta con quien compartió la gestión en el PAMI durante el gobierno de Fernando de la Rúa, que «mezclar las amistades con la política es un error», como asegurando que no estaría integrando los equipos de trabajo del empresario, rival del jefe porteño. «Horacio es un amigo muy querido y es cierto que tengo profundas diferencias con el jefe de Gobierno, pero las voy a hacer públicas después de que termine la campaña», destacó la radical en la entrevista.
• Cuestión de Estado
Además dijo que en caso de que Ibarra decida pedir licencia para dedicarse a hacer proselitismo, «sería un honor» asumir la Jefatura de Gobierno, pero aclaró que «pedir o no licencia es una cuestión de Estado y lo tiene que decidir Ibarra, no otro candidato».
Desde la UCR pro ibarrista salió a responderle el legislador Héctor Constanzo, quien manifestó su «alegría» al escucharla «porque así me entero cómo está, ya que no viene por la Legislatura», ironizó aludiendo a que Felgueras es titular de ese cuerpo. Ibarra, como lo hizo De la Rúa en su momento, nunca pensó en tomar licencia por la campaña política, pero de meditarlo se enfrenta con serias dudas: desconfía de Felgueras, a quien considera ahora macrista, pero si Felgueras renunciara o pidiera a su vez una licencia, reemplazaría al jefe porteño el vicepresidente primero de la Legislatura, el radical Cristian Caram, tanto o más enfrentado a Ibarra.
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