28 de octubre 2003 - 00:00

Gobiernos, con suerte contrapuesta

El día después de los comicios legislativos nacionales pintó caras contrapuestas en los partidos gobernantes de Tucumán y Catamarca. Mientras que el PJ tucumano vivió la caída más grave desde 1973 -vía un voto castigo al gobernador Julio Miranda-, en el Frente Cívico y Social catamarqueño festejaron la consolidación del poder de la mano de Oscar Castillo.

En la primera de las provincias, la victoria de Fuerza Republicana se da en un momento crítico para el partido: el intendente electo de la capital Antonio Bussi está detenido en una causa por derechos humanos y para mañana estaba prevista su asunción. En paralelo, el juez federal Jorge Parache tiene plazo hasta mañana para resolver si procesa con prisión preventiva o si sobresee al militar retirado.

Hasta ayer no había definiciones sobre la actitud que adoptará el Concejo Deliberante. Se estima que ante el vacío legal -no está previsto qué hacer cuando el intendente electo está preso pero no condenado- podría asumir la presidenta del concejo, Carolina Vargas Aignasse.

Ayer Ricardo Bussi leyó la victoria como una «reivindicación» para su padre e instó a Néstor Kirchner a cambiar «su denominada política de derechos humanos». El domingo, la fuerza de Bussi sorprendió con una victoria tanto en Senadores (logró dos bancas -una para Ricardo Bussi- imponiéndose al PJ por 14 puntos) y en Diputados (alcanzó dos escaños, venciendo por 8 puntos). Pero la conquista fue atribuida ayer más a un rechazo a la gestión Miranda -quien sin embargo arañó la tercera banca de senador- que a un voto positivo al bussismo. Sobre todo si se tiene en cuenta que los porcentajes obtenidos por las fuerzas fueron bajos, ya que votó sólo 50% del padrón. En la apatía incidió la mala imagen de la dirigencia política local y el hecho de que los tucumanos votaron tres veces este año.

• Caudal

En rigor, el domingo no hubo una avalancha de votos a favor de FR ya que la fuerza mantuvo el nivel de sufragios desde 1990. Pero la conquista asombró a los tucumanos, que vieron cómo el poderoso aparato del PJ cayó en casi 200 mil votos con respecto a las elecciones del 29 de junio, cuando fue electo gobernador José Alperovich.

En tanto, en Catamarca, el Frente Cívico y Social se impuso por 53,9% frente al PJ (24,5%), con una concurrencia de 56,29% del padrón. Así el FCS renovó dos bancas en el Senado (para
Oscar Castillo y Marita Colombo), mientras que la tercera quedó para el justicialista Ramón Saadi.

También se votó para la renovar dos bancas en la Cámara baja. Allí, la fuerza liderada por el gobernador
Castillo se quedó con los dos escaños, que serán ocupados por el kirchnerista Guillermo de la Barrera y la radical Lucía de Tula. Saadi, quien reemplazará a Luis Barrionuevo en la Cámara alta, reclamó que el sindicalista vaya «preso» por las causas judiciales que debe afrontar. Pero Saadi también pidió la detención del actual presidente del PJ catamarqueño por «traidor» al peronismo provincial.

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