Ibarra agradeció triunfo al Presidente y a Carrió
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Durante esa tertulia, se analizaban boca de urna, pero también el comportamiento de los votantes del sur y centro de la ciudad. Las mesas testigo que exponía Schifrin y los datos de fiscalización y punteros que aportaba Santa María, alentaban la certeza, hacia las 19, cuando Ibarra ya se había anunciado ganador, que los sondeos a la salida del cuarto oscuro eran acertados a favor de cuatro años más de gestión y a favor de A. Fernández ante el gabinete nacional. Sin embargo, aun cuando Schifrin antes de la aparición de resultados oficiales estuvo convencido de la victoria, se cumplió la última consigna: aparecer en el San Miguel cuando Ibarra se dispusiera a dar su discurso de la victoria.
El jefe porteño, junto a un inquieto Jorge Telerman --nuevo vicejefe-se subió al estrado y a pocos minutos ingresó la delegación oficialista con Alberto Fernández primero en la hilera, luego de escuchar del reelecto «agradezco a Néstor Kirchner, también a Elisa Carrió».
Más de 3.000 personas bailaban al son de desafinadas batucadas de festejo en el salón del San Miguel, empleadas de la comuna con remeras negras con inscripción naranja «100% Ibarra», extraño eslogan para las prendas que luego se regalaban atrayendo a curiosos que lograban por la noche colarse en el lugar y degustar medialunas, restos del copioso lunch que se desplegó desde las cuatro de la tarde.
Hasta hubo banderas con los colores de Boca Juniors, al parecer de nuevos adherentes de la hermana de Ibarra, Vilma, al menos al juzgar por su nombre en una de ellas.
Entre los bombos y los saludos se paseó completo el gabinete de la ciudad, el titular del Banco estatal porteño, Roberto Feletti, el intendente de Rosario, Hermes Binner, el de Cipolletti Julio Arriaga, el titular de campaña Carlos Campolongo, el subsecretario de Comunicación, Daniel Rosso y gran parte del plantel de contratados de la ciudad.
• Sin cambios
Telerman, en ese paseo, difundía por su parte que «me llamó Eduardo Duhalde para felicitarme y yo le agradecí», contaba de quien fuera vocero antes de integrarse al Gobierno de la Ciudad.
Los celebrantes decidieron entonces encaminarse hacia la Plaza de Mayo, donde se enfrentan el Palacio Municipal y la Casa de Gobierno, mientras se mantenía un festejo más reducido, pero también numeroso, en La Trastienda, en el barrio de San Telmo.
Por esta semana, funcionarios y colaboradores de Ibarra aseguran que «no habrá cambios, sólo algunas actividades oficiales».
Para después, algunos esperan sus propias remociones y caras nuevas, a pesar que el nuevo mandato comienza el próximo 10 de diciembre.



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