El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, defendió ayer la remoción de las cúpulas de las Fuerzas Armadas diciendo que forman parte de un proceso de renovación de todos los sectores que quiere alentar el gobierno. La dirigencia sindical de izquierda le tomó la palabra: desde la CTA de Víctor De Gennaro reclamaron ayer que se le reconozca personería gremial a esa central y se desregule el otorgamiento de habilitaciones sindicales. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se ha manifestado muchas veces en contra de esa liberalización, que reclama la OIT. Eso lo pone en contradicción con aliados del gobierno, como los piqueteros de Luis D'Elía, que forman parte de la CTA. Primera fricción que permitirá saber el alcance real de las palabras renovadoras del jefe de Gabinete.
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El primero en reclamar por la aplicación de los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) fue el secretario de la Asociación del Personal Aeronáutico, Ariel Basteiro, integrante de la mesa directiva de la CTA y diputado por el socialismo popular. Basteiro inició el reclamo para que se apliquen las resoluciones de la OIT que habilitan la existencia de más de un sindicato por rama de actividad, lo que supone reconocerle personería gremial a la propia CTA y formalizar en el plano legal la existencia de más de una central obrera.
El gremialista aprovechó la oportunidad que ofreció el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, cuando, para explicar la remoción de las cúpulas militares, dijo que el gobierno se proponía llevar adelante una renovación de todos los sectores del país, entre ellos el empresariado y el sindicalismo.
El desafío de Basteiro incomoda al nuevo ministro de Trabajo, Tomada, quien mantiene buenas relaciones con la CTA pero se ha pronunciado en varias oportunidades en contra de la desregulación. El sucesor de Graciela Camaño está ligado a los grandes gremios y, sobre todo, a la UOM y a la Unión Ferroviaria, para las que prestó servicios durante años.
Si se le reconociera la personería gremial a la CTA y se desregulara la habilitación de sindicatos, lo más probable sería que se multiplicarían las entidades de izquierda. Hoy constituyen líneas internas en cada organización pero, si se convirtieran en asociaciones profesionales convalidadas por Trabajo, tendrían derecho a cobrar el descuento sindical y a suscribir convenios.
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