5 de noviembre 2003 - 00:00

Kirchner dijo que intenta depurar todas las policías

Néstor Kirchner embistió anoche en favor de una depuración de las fuerzas de seguridad de todo el país al asegurar que «hay que purificar todas las policías del país. Y al que no le guste que se vaya a su casa». Denunció, además, que hay una actitud «corporativa» en las fuerzas al defender hacia adentro a quien delinque.

Frente a familiares de víctimas de la inseguridad, Kirchner reiteró el planteo que hizo el viernes pasado que disparó una polémica entre el gobierno nacional y el bonaerense. Lo hizo ayer por la tarde en Casa de Gobierno durante el lanzamiento del Programa Nacional Antiimpunidad.

•Obligación

Esta vez, a diferencia de aquellos dichos, y atento a que por la mañana se había reunido con Felipe Solá, el patagónico evitó focalizar sobre la Policía Bonaerense y generalizó la demanda de depuración de las fuerzas de seguridad a «todas las policías del país». «Tenemos la obligación moral de purificar la policía», completó el mandatario.

Igual fue una obviedad: la mayoría de los familiares presentes provenía del Gran Buenos Aires, entre ellos, Rosa Bru, cuyo hijo Miguel fue presuntamente asesinado por efectivos de la Policía Bonaerense, según se desprendió del juicio que llevó a prisión a varios de los responsables.

«El verdadero honor de los argentinos debería ser que, si hay un mal policía e hizo lo que no debía hacer, la propia institución debería denunciarlo»
, dijo Kirchner y cuestionó a las instituciones porque actúan «corporativamente».

Además de convocar a «un cambio desde abajo» donde la gente deje de «ser demandante» para intervenir «activamente» -lo que sonó a crítica a los caceroleros-, Kirchner advirtió, además, que «no es fácil» reconstruir el Estado, que «funcionó mal durante más de una década». «Donde uno pone el dedo, sale pus», dijo el patagónico para ilustrar el nivel de corrupción que se registra en el Estado.

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