Con Lula también viajan más de cien empresarios de sectores que van desde la industria aeronáutica hasta la construcción y la moda, que esperan abrir nuevos mercados en Medio Oriente y animar a compañías árabes a invertir en Brasil.
En Damasco, Lula y Duhalde tuvieron que someterse al usual tratamiento médico para amortiguar el efecto del cambio climático y de horario: por turnos fueron vacunados y, de esa manera, lograron controlar el malestar -con dolor de cabeza incluido- que los recibió apenas aterrizaron.
Igual, un rato después pudieron disertar y por la noche tenían previsto asistir, juntos, a la cena de homenaje que les prometió el presidente sirio.
Para hoy, en tanto, tienen previsto visitar una mezquita paso previo al traslado hacia Abudhay, en Emiratos Arabes Unidos. Luego se mudarán a la capital Dubai donde Lula podrá satisfacer su pasión futbolística:
Dejá tu comentario