27 de octubre 2003 - 00:00

Mandan a elección 122 cargos nuevos

Sólo una ley importante, y si pueden dos, es todo lo que debatirá de aquí a fin de año la Legislatura porteña, que recambia la totalidad de sus 60 bancas el próximo 10 de diciembre, tras las elecciones del pasado 24 de agosto.

Aníbal Ibarra
, el jefe de Gobierno reelecto, les ha pedido a sus legisladores que apresuren el tratamiento de la ley de Presupuesto 2004, con su tarifaria y código fiscal, y también que intenten aprobar la mentada reforma para dividir a la Capital Federal en comunas.

El viernes, el ibarrismo pactó entre 22 diputados un proyecto para ese mapa que impondrá que en 2005 se vote por primera vez autoridades de comunas, que son subdistritos no autónomos pero con poder de decisión en temas barriales y un presupuesto. Hoy se proponen convencer a 8 radicales que acompañen el borrador pero la ley requiere mayoría especial de dos tercios, es decir 40 votos. Además del radicalismo, los ibarristas creen que una media docena de diputados de la izquierda podría aprobar la ley, que consiste en dividir a la ciudad en 16 zonas, las mismas en las que el ex intendente Enrique Olivera, quien reemplazó a Fernando de la Rúa en la Ciudad, plantó los llamados Centros de Gestión y Participación que actúan hoy como oficinas barriales para diversos tipos de trámites. Sobre ellos, sin embargo, se inició el proceso de descentralización y se simuló el denominado presupuesto participativo para que opinen los vecinos sobre los gastos. Para ese proceso, Ibarra creó el área de descentralización que dejó a cargo de Ariel Shifrin. Ante el diagrama del nuevo gabinete, esa área con status de secretaría es reclamada por sectores del kirchnerismo, pero el jefe de Gabinete de Ibarra la considera estratégica, justamente para lo que se avecina, por eso quiere preservarla de aliados.

La oposición en la Legislatura considera que votar la ley de comunas para la cual no hubo acuerdo en 5 años, de manera acelerada y en las puertas del recambio, no es razonable. Los vecinos deberán votar en 2005 unos 112 cargos nuevos para la administración porteña y la mayoría actualmente no conoce dónde queda el CGP de su barrio, futura cede del poder de los comuneros.

• Ultimo debate

Si la norma consigue consenso se sumaría para el tratamiento en la última sesión de este período legislativo, que como mucho podría extenderse hasta el 7 de diciembre, aunque ya tienen antecedente la Legislatura de debatir normas hasta horas antes de la asunción del nuevo jefe de Gobierno. Así sucedió cuando Ibarra tomó su primer mandato, pero a diferencia de esta oportunidad en la que renueva el cargo por cuatro años más, no pidió una batería de leyes como entonces cuando la sesión se extendió hasta la madrugada misma del día en que asumió.

Ese es uno de los factores que les hace pensar a los legisladores que culminarán sus mandatos con más tranquilidad que sus antecesores -o ellos mismos en el caso de los que repitieron-. El otro factor es que se ha modificado el sistema de aprobación de algunos tipos de despachos y se votan en bloques sin mayores pérdidas de tiempo, como homenajes, nombres u otro tipo de leyes menores.

• Distracción

Sin embargo, podría distraerse el recinto con la sanción de la ley de Presupuesto, porque el macrismo ya representado en la Legislatura porteña se opondrá y discutirá varios puntos. Unos son los referidos a gastos y otro es la creación de nuevos impuestos y la suba de la base imponible como actualización del impuesto a las patentes de automotores.

Ibarra
aspira a que le sancionen el Presupuesto 2004 y un decreto de necesidad y urgencia por mayores costos en obras públicas que está enviando a la Legislatura. Después sabe que el acuerdo del mapa de comunas no es sencillo y que podría pasar para el nuevo plantel legislativo, mientras se reserva que no le reprochen no haberlo intentado.

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