Miles de personas escapan de Kabul
-
Malvinas: Cancillería respaldó a Bolivia tras un cruce con el embajador británico y volvió a reclamar negociaciones
-
Piden que la Justicia investigue créditos millonarios del Banco Nación a funcionarios y legisladores cercanos a Milei
El diplomático afgano sostuvo que «el ataque que lanzaron efectivos estadounidenses y británicos en suelo sagrado fue una violación directa y una acción terrorista por parte del tirano Estados Unidos».
• Impulso
Según la versión del funcionario, las fuerzas de los talibanes derribaron un avión atacante, afirmación que fue negada por el Pentágono, que dijo que todos los pilotos estadounidenses volvieron a sus portaaviones o bases sanos y salvos.
«Si Estados Unidos piensa que logrará resultados con los ataques, es un error y no prosperará», indicó Zaeef. También declaró que «los afganos nunca se intimidarán, nunca comprometerán su religión y su honor por dinero y los defenderán con sacrificios».
Los afganos soportan la andanada de ataques en medio del éxodo de miles de ciudadanos atemorizados que huyen hacia la frontera, especial-mente la que comparte el país con Pakistán, aprovechando el levantamiento del toque de queda impuesto por los talibanes.
Los recién llegados se suman a las decenas de miles de refugiados que se concentran en la frontera pakistaní desde que EE.UU. amenazara con atacar Afganistán por negarse a entregar a Bin Laden. El ánimo que imperaba entre los nuevos refugiados era contrario a Estados Unidos y culpaban a Washington por obligarlos a escapar a tierras desoladas. Uno de ellos expresó a la agencia «Reuters»: «Díganles a EE.UU. que ya hemos sufrido muchas destrucciones y ya deberían olvidarse de nosotros».
La ofensiva estadounidense dio impulso a la opositora Alianza del Norte que controla 10 por ciento del territorio afgano. Anoche dijeron haber tomado bajo control el aero-puerto de Cagcharán y afirmaron estar bombardeando Mazar I Sharif, un importante bastión estratégico.
En tanto, Ahmad Shah Massud, hermano del ex líder de la milicia opositora, advirtió a Pakistán que los deje «tranquilos y no se inmiscuya en los asuntos afganos». El gobierno de Pervez Musharraf era el principal soporte de los talibanes hasta antes de los ataques terroristas del 11 de setiembre.
El ex rey Mohammed Zahir Shah, de 86 años, que acordó con la Alianza del Norte avanzar en la formación de gobierno si derrocan a los talibanes, se mostró «dolorido y disgustado» por los ataques «al sufrido pueblo afgano». El régimen talibán hizo conocer ayer que busca procesar al ex monarca con la ley islámica, por considerarlo responsable negligente de la invasión soviética a fines de 1979.




Dejá tu comentario