29 de octubre 2003 - 00:00

Rareza porteña para sortear qué diputado se va a su casa

Ya está definido cómo será el bolillero que determine qué diputados porteños durarán dos o cuatro años en los cargos que asumirán el próximo 10 de diciembre, un raro mecanismo que garantiza a los partidos mantener la mitad de las butacas el máximo de tiempo y también acuerdos previos al sorteo.

El sistema ya tiene dos borradores en comisión que serán tratados el lunes próximo para decidir la manera de renovar 30 de los 60 legisladores porteños en cada año impar.

Los actuales legisladores preparan la sorpresa para los que vienen y reeligen, con un sistema que nada tiene que ver con el clásico «al que le toca le toca la suerte loca».

Al menos así fue en 1983, cuando se restableció la democracia en el país y la nueva Cámara de Diputados de la Nación debió decidir quiénes se retiraban a la mitad del mandato. Lo hizo con un bolillero sorteando uno a uno a los legisladores independientemente del partido político, sexo o boleta de origen.

En cambio, en la Legislatura porteña, la ruleta partirá de hacer tres listas: A, B y C.

Los legisladores se agruparán tal como estaban en la boleta que llevaron al cuarto oscuro y se dividirán por mitades. Mandarán a la lista A a los que ocuparon los renglones impares, como el primero de la lista. A la lista B ingresarán los que ocuparon los renglones pares. En el caso de las bancadas con cantidad impar de legisladores, el «resto» irá a la lista C, allí se encontrará con Vilma Ripoll, que reelige sola por Izquierda Unida y los demás sobrantes de boleta. No es el caso del partido de Luis Zamora, que obtuvo 8 butacas y tendrá cuatro legisladores en la lista-A y cuatro en la lista B. Es el caso de la mayoría de las bancadas, como la de Fuerza Porteña -la nueva alianza de Aníbal Ibarra-que obtuvo 9 bancas y dejará a la frentista Sandra Dosch en la C. Con esa grilla elaborada se hará el primer sorteo, para determinar quiénes de la C van a parar a la A o a la B.

Resuelto ese primer paso, el sorteo final consiste en dos bolillas nada más: A y B. Se extrae una, y es esa la lista de diputados que partirán de sus despachos en 2005. Los demás quedarán hasta 2007 y así los que ingresen en 2005 se irán en 2009.

• Interpretación

Esta experiencia única, un invento de los legisladores de la Capital Federal, pretende que cada boleta o partido político exponga sólo a la mitad de sus legisladores a terminar el cargo en dos años. Por otra parte, creen que así se repartirá con mejor suerte la cantidad de hombres y mujeres. «Por ejemplo, hay que cuidar el cupo femenino -explica Marta Talotti, titular de la Junta de Reglamentoporque podría ocurrir que tras el sorteo no quede cupo.» La diputada explicó que ayer debía reunirse la Comisión de Interpretación y Reglamento, pero no hubo quórum. Cree que el lunes estará aprobado el despacho definitivo de la resolución que se estrenará el 10 de diciembre.

Los borradores pertenecen al macrista
Oscar Moscariello por un lado, y al radical-neoibarrista Tom Constanzo por otro. Son similares, excepto que Moscariello varía en un artículo: quiere dar permiso para que los bloques decidan sin sorteo quiénes se van y quiénes se quedan. Es que hay algunos que ya hicieron tratos internos antes de la elección porteña y no desean que una resolución les impida dar cumplimiento a esos pactos.

La otra variante
Moscariello es que si dentro de una misma lista -como fue la de Compromiso para el Cambio de Mauricio Macri o la de Ibarra-convergieron candidatos de distinto origen, ellos también puedan decidir quiénes van a la A o la B sin tener en cuenta sin son pares o impares. Eso está pensado para el caso de los kirchneristas que compartieron boleta con candidatos del ARI y que pueden haber obtenido en el reparto todos números pares. Quieren evitar así que los subgrupos queden sin representación en dos años, aunque para algunos ese artículo se chocaría con la Constitución que establece sistema de «sorteo».

Hasta ahora, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires nunca renovó la mitad de las bancas como indica la Constitución local
. La excusa fue que al debutar como Legislatura el ex Honorable Concejo Deliberante, los dos primeros períodos -del '97 al 2000 y de 2000 a 2003- duraron menos que los cuatro años correspondientes. La próxima Legislatura, electa el 24 de agosto pasado, deberá, en cambio, renovar 30 de las 60 bancas para que en lo sucesivo cada dos años se cambie 50 por ciento del plantel. El sistema de listas es el único presentado, la variante sólo es dar paso a los acuerdos previos o no.

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