6 de noviembre 2003 - 00:00

Reabren polémica por sobornos en el Senado

Hugo Moyano le pidió ayer al gobierno que autorice a un agente de la SIDE a declarar en relación con el escándalo de las coimas en el Senado por la aprobación de la reforma laboral, en 2000.

El pedido será realizado por una carta a Néstor Kirchner solicitando esa franquicia en favor de García, que declaró hace pocos días en la causa de la AMIA, en relación con el pago de 400 mil dólares que realizó la SIDE al desarmador de autos Carlos Telleldín.

Se le atribuye a García haber asegurado que está dispuesto a revelar información relacionada con los posibles sobornos en el Senado, ya que se le atribuye poseer datos sobre la compra de 25 teléfonos celulares que se habrían utilizado para concretar los pagos a legisladores.

• Aprobación

El escándalo por la reforma laboral (Ley 25.250) estalló en 2000, cuando la Cámara alta aprobó la controvertida legislación en medio de denuncias por soborno, lo que generó la renuncia del entonces ministro de Trabajo de la Alianza, Alberto Flamarique.

La carta la llevó personalmente ayer Moyano a Kirchner, con quien habló en un aparte del acto que compartieron en la Casa de Gobierno (ver nota en pág. 8) y la había adelantado ya en la noche del martes mediante un e-mail con el texto pegado, que lleva inexplicablemente el nombre de «Banelco.doc».

El texto de esa carta expone: «Nuestra CGT, al igual que los representantes legislativos de la provincia de Santa Cruz y usted mismo, nos hemos opuesto con firme determinación a la degradación de derechos que implicó la sanción de la Ley 25.250».

«Asimismo
-continúa la nota- hemos denunciado al entonces ministro de Trabajo, don Alberto Flamarique, por haberse expresado en los términos que reprodujeron los diarios de la época como que 'para los senadores, tengo la Banelco'. Por ello, en su oportunidad, declaramos como testigos ante la Justicia que investiga sobre los hechos que rodearon la sanción de la citada norma. Por declaraciones periodísticas nos hemos anoticiado de que un agente de la SIDE, Isaac Eduardo García, conoce los pormenores relativos a quienes sobornaron y quienes fueron sobornados. La gravedad institucional del episodio justifica que, al igual que la investigación sobre el criminal atentado contra la AMIA, el señor presidente releve del secreto a este agente a fin de que la Justicia pueda avanzar en su cometido y de esta manera terminar con otro frente de impunidad.»

Naturalmente que la pasión que lo mueve a Moyano no es la investigación -en realidad, un aporte que hizo la diputada Graciela Ocaña a un programa de «América»-. Lo que busca es voltear definitivamente esa ley de reforma laboral que está aún vigente, pese a que sus normas no han sido reglamentadas ni puestas en vigencia.

Por eso la carta remata en estos términos:
«Tal como se lo manifestamos al señor presidente en la reunión que nos concedió el 25 de junio de 2003, consideramos de suma importancia que el Poder Ejecutivo Nacional presente ante el Parlamento un proyecto de ley que derogue la Ley 25.250».

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