Por lo tanto, quedaría cerrado para el uso del personal por dos semanas el enorme edificio de cristal de Rivadavia y Riobamba, sin acceso a los despachos ni reunión de comisiones.
Las reformas incluirían cambios que fueron consensuados por todos los bloques en un proyecto para agilizar y economizar el funcionamiento de las comisiones, el mismo que dispone la reducción de éstas.
Se quiere racionalizar los lugares de reunión de las comisiones, unificar los salones y evitar la cantidad de espacios vacíos que hoy se pueden ver en el tercer y cuarto piso del anexo, antes de iniciar la reducción de esa cantidad de cuerpos internos.
Pero además hay problemas domésticos que solucionar. Ese edificio, bautizado con el nombre de Juan Carlos Pugliese y que, con el estado en que se encuentra, no le hace ningún honor al ex presidente de Diputados, tiene algunos conflictos crónicos que nunca se pudieron solucionar.
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