Una singular convocatoria terminó resultando ayer la invitación a festejar los 90 años de AlvaroAlsogaray en el Círculo Militar. Con mayoría de liberales y ucedeístas, hubo sin embargo también presencias peronistas, radicales, conservadoras y hasta demócratas progresistas, amén de empresarios y economistas de distinto pelaje.
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«Los próximos meses, o antes, sabremos el rumbo que tomará el gobierno» dijo un Alsogaray lúcido que habló cuarenta minutos dando una clase de liberalismo. «¿El rumbo será socialista o liberal?», se preguntó, para agregar a continuación que « la Argentina se hizo grande con las ideas liberales».
En la platea dispuesta en una rotonda de imponente cúpula, del palacio que fuera de José C. Paz, lo escuchaban hombres como Roberto Alemann, José María Dagnino Pastore, Juan Carlos de Pablo, Juan Alemann, Jorge Avila, Arnaldo Musich y Julio Werthein. Dispersos, pudo observarse la presencia del ex jefe del Gabinete de ministros de Carlos Menem, Jorge Rodríguez; lo mismo que el médico personal del ex presidente Alejandro Tfeli y la ex secretaria de Cultura Beatriz GutiérrezWalker.También diputados como Guillermo Alchouron, Alberto Natale (PDP), Juan Carlos Lynch (PD que irá a elecciones acompañando a Mauricio Macri en la Alianza de Centro) y el titular del comité nacional de la UCeDé, el santafesino Carlos Castellani; al igual que el ucedeísta Mauricio Sejas. Otros conservadores connotados presentes fueron Rodolfo Martínez, Carlos Martínez, Roberto Azaretto e Isidoro Ruiz Moreno. Dijeron presente dos diputados ucedeístas más, uno porteño, Julio Crespo Campos, y el otro bonaerense, Hugo Bontempo. Tampoco faltó el secretario vitalicio del ingeniero, Carlos Botta, su compañero inseparable; al igual que el ex ministro de Justicia Jorge Reynaldo Vanossi.
• Tres generaciones
Estaban tres generaciones de Alsogaray, desde el ingeniero y su esposa, Edith Gay, pasando por Alvaro Luis y María Julia, y los hijos de éstos, dos de los cuales se llaman como su abuelo: uno Alvaro Alsogaray - que habló en nombre de la familia-, y el otro Alvaro Erize. De este último también se encontraba su otra abuela, la titular del Mozarteum, JeanetteArata de Erize. Ocuparon un lugar Elena Hirsch, Jorge Pereyra de Olazábal, Jorge RubénAguado, Patricia Cao Saravia, Santiago Lozano, Rodolfo Rossi, María Zaldívar y los dos hijos del desaparecido Emilio Perina, Natalio y Emilio Konstantinovsky.
Al director de este diario le pidieron que hablara en nombre de los presentes. Julio Ramos recordó sus años jóvenes como periodista de «Clarín», y a través de una anécdota contó de qué forma había influido en sus estudios de economía un reportaje a Alsogaray. Por ese tiempo a J. Ramos le tocó entrevistar al ingeniero, y a él le preguntó qué quería decir oligopolio, «que a mí me sonaba como si fuera algún tipo de aceite», confesó J. Ramos. Fue cuando Alsogaray le respondió que le resultaría muy difícil hacer periodismo económico si antes no se formaba. De allí, contó entonces J. Ramos, que se decidió estudiar economía en la UBA, donde llegó a doctorarse. Y que Alsogaray era el dirigente contemporáneo que más había hecho por las ideas liberales en la Argentina. Que habiendo vivido el derrumbe del Muro de Berlín deseaba que viera el triunfo de las ideas liberales en su tierra. También llegaron hasta el Círculo Militar el comodoro (R) Juan José Güiraldes, Ricardo Servente, Raúl Chavit, José Juan Manny Lalor, Fernando Mancini, Francisco Siracusano, Jorge Pirra, Juan Curuchet, Antonio De Marco, Noé Carballo, Fernando Bustelo, Hernán Luna, Armando Ribas, Malú Kikuchi y su esposo; Mariano Caucino, Rafael Braun, Luis Fernando Herrera y Elena Cruz y su esposo, Fernando Siro.
En su mensaje, Alsogaray señaló que los males argentinos tenían más de 50 años. Y recordó que la Revolución Libertadora del '55 -la que derroca a Juan Perón-, « no cambió nada en lo económico ni en lo sindical», y que había intentado hacer « peronismo sin Perón», manteniendo, entre otras medidas intervencionistas, el control de cambios.
• Descalificación
Y que todos los gobiernos posteriores -salvo un breve lapso del de Arturo Frondizi (1958/'62) donde él fue ministro de Economía, Trabajo y Seguridad Social-, siguieron la misma tónica « hasta el primer gobierno de Menem» (hasta 1995) « de inspiración liberal, que desregula la economía y comienza las privatizaciones». Agregó que « a partir del '95 esto se abandona, y a eso se le llamó el 'modelo', como una forma de descalificación». Recordó una frase del liberal Jacques Rüeff, que dijo: « Sed liberales o socialistas, pero no mentirosos».
Lúcido, apuntó y disparó sobre el comunismo, cuando afirmó que «más de 70 años de socialismo aplicado en la Unión Soviética terminó en un colapso», aunque puntualizó « el liberalismo tiene muchos ingredientes socialistas, como es el derecho al empleo, a una retribución justa, a la salud, a la educación». Recordó el cierre de campaña de la UCeDé de 1985, bajo una lluvia torrencial en la cancha de River, « con 80.000 liberales que, además, les hicimos pagar la entrada». Y por último, en forma indirecta, concluyó exhortando a conformar un partido de nombre liberal « porque en la última elección no lo hubo y la sociedad ya está madura para entender que el liberalismo no es una mala palabra». Fue ovacionado, mientras Lozano y otros ex jóvenes coreaban «es lo más grande que hay».
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