23 de junio 2003 - 00:00

También Bush dice que Lula es ejemplo para Argentina

Washington (O Estado de Sao Paulo) - El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, dijo el viernes a su colega Luiz Inácio Lula Da Silva que espera que la política macroeconómica seguida en Brasil sirva como ejemplo para el nuevo gobierno argentino, trascendió ayer.

Las palabras de Bush coinciden con las del titular del Fondo Monetario Internacional, Horst Köhler, quien dijo en declaraciones divulgadas el fin de semana que «los argentinos deben seguir el modelo de Lula», al que definió como de ortodoxia económica con equidad social.

El mandatario socialista de Brasil recibió en la trascendente reunión con Bush luz verde para su proyecto de liderazgo en América del Sur por parte de quien más se podría preocupar por las iniciativas de un gobierno de centroizquierda para la región.

En una conversación reservada de 30 minutos con Bush en Washington, Lula enfatizó que la integración económica puede traer crecimiento y estabilidad política a la región, además de ser un buen negocio para las compañías estadounidenses. Lula aclaró que no tiene ninguna ambición hegemónica para América del Sur y recordó a su interlocutor que es necesario tener paciencia con los problemas de los países vecinos.

Preocupados de no tocar temas de divergencia entre ambos países, Bush y Lula esquivaron la polémica sobre Cuba. Profundizaron en las dificultades enfrentadas por Colombia y Venezuela y, además de Sudamérica, conversaron sobre el proceso de paz de Medio Oriente.

Bush, entretanto, se mostró particularmente interesado por «conocer» la iniciativa de Brasil para estrechar relaciones con Africa y de crear un club con los demás «países monstruos» -las economías en desarrollo con población y territorios inmensos-, fuerte influencia en sus respectivas regiones y en el plano internacional, como Sudáfrica, India, China y Rusia, con los que Brasil pretende crear el Grupo de los Cinco.

•Generosidad

«Brasil no quiere mantener una relación hegemónica sino de generosidad con los socios más débiles», afirmó Lula luego de la reunión y el almuerzo con Bush en la Casa Blanca. « Queremos discutir con los Estados Unidos y la Unión Europea una relación de mayor libertad comercial, estrechar nuestras relaciones con China, Rusia, India, Sudáfrica y Argelia. Pero somos nosotros los que vamos a buscarlos. No nos quedaremos esperando», completó.

La lógica de esa política externa «osada» presentada por Lula tiene como base iniciativas tomadas por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso. El equipo de Bush estaba al tanto de eso. De acuerdo con el relato que hizo del encuentro el canciller Celso Amorim, el presidente insistió que el esfuerzo de integración sudamericana no está orientado sólo a objetivos comerciales, sino que contiene también elementos esenciales para el crecimiento económico y la estabilidad política de la región.

«Ese aspecto fue reconocido también por el presidente Bush, que habló del papel importante y de la gran responsabilidad de Brasil en América del Sur», dijo Amorim.

•Falta de recursos

Lula enfatizó que, sin la integración física da América del Sur, la integración económica y comercial no pasará de la retórica. El problema está en la falta de recursos. Durante la conversación, Lula propuso a Bush que la iniciativa privada y fondos inviertan en esos proyectos, en especial compañías norteamericanas que ya se mostraron interesadas en esas obras. En los encuentros que tuvo en la tarde del viernes, en la Embajada de Brasil, el tema fue nuevamente abordado con los presidentes del Banco Mundial, James Wolfensohn, y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias.

En un tramo de la reunión, el presidente norteamericano reconoció que la política macroeconómica seguida por Lula es un ejemplo para la Argentina.

Dejá tu comentario

Te puede interesar