1 de julio 2003 - 00:00

Volvió Chiche al PJ, y con look cambiado

"Dale, preguntale ¿qué va a pasar con la lista?" Cuando Hilda Chiche Duhalde se ponía de pie, apenas había cerrado la sesión del Consejo del PJ, se escuchó el comentario anónimo. El tema no se había tocado a pesar de que es, por estas horas, la obsesión de varios.

Pero Chiche, inmutable, apenas ladeó una sonrisa. Ahí el diputado nacional Juan Carlos Correa, futbolero, salió en auxilio. «La lista es como la copa: se mira y no se toca», dijo para respiro general.

• Asistencia perfecta

Entre la multitud -la presencia de la «señora» motivó la asistencia perfecta-rieron Alfredo Atanasof y Juan José Alvarez, candidatos que ante el temor a guadañazos en la boleta reaparecieron en la sede del PJ pegada al Café Tortoni luego de largos meses.

Nadie lo dijo en voz alta pero en la cumbre abundaron los mensajes tranquilizadores: a su regreso de Europa, retrasado diez días, Eduardo Duhalde confirmará tal como la escribió cuatro meses atrás, la lista de candidatos a diputados nacionales.

Sostendrá en el tercer y cuarto escalón a Carlos Ruckauf y Graciela Camaño -a quienes Néstor Kirchner y Felipe Solá querían eyectar-y también preservará los fueros prometidos a Aníbal Fernández y José Pampuro, los ministros kirchneristas que habían aparecido como eventuales depurados.

Sobre ellos, según los duhaldistas que juran hablar seguido con su jefe,
Duhalde tiene decidido tender una red de contención. Sospecha, como muchos en el PJ, que Pampuro no durará mucho tiempo más en Defensa y que la continuidad del quilmeño Fernández en el gabinete es frágil.

Alguien interpretó sobre el final.
«Kirchner no quiere sacar a nadie. Es Solá que quiere sacar a Ruckauf porque no puso un solo candidato a diputado.» Es cierto: en su momento, vio un hueco e intentó filtrar al necochense Julio Municoy pero Duhalde se lo tachó.

Pero
Chiche, a quien todos fueron a escuchar como portavoz del pensamiento sin interferencias del jefe, abundó en detalles menores. Agradeció la «lealtad» y el «acompañamiento» durante la aventura presidencial de los peronistas de Buenos Aires.

Y cuando remitió al ex presidente lo hizo más como esposa sensible que como la vocera calificada que todos esperaban.
«Eduardo no tiene ganas de volver. Allá está bien: hasta recuperó el buen humor que había perdido cuando era presidente.»

No se pidieron precisiones pero el tono de Chiche sonó a advertencia: que el ex presidente no viene dispuesto a perder el buen humor ante el tormento de sus leales que repartieron reclamos y quejas contra Kirchner y Solá.

Un rato antes,
Manuel Quindimil había revelado una noticia esperada. Leyó un pedido de Carlos «Tato» Brown, que compite por fuera del PJ en San Martín, para que le presten la fórmula SoláGiannettasio. La decisión fue terminante: no habrá boletas prestadas para extrapartidarios.

• Capitulo abierto

«Hoy (por ayer) a la mañana hablé con Solá y me dijo que no le dará la boleta de la fórmula a nadie que vaya por fuera del peronismo», tradujo Quindimil. Pero eso responde sólo a la cuestión local: el capítulo provincial aún permanece abierto y lo resolverá Duhalde.

Expeditiva como pocas, la cumbre de ayer del Consejo del PJ provincial -anticipada porque hoy se cumplen 29 años de la muerte de
Juan Domingo Perón, con acto central en Lanús, adonde irá Solá- abundó en cambio de presencias.

Atanasof, J.J. Alvarez y el platense
Julio Alak, entre otros tantos, desembarcaron luego de largas ausencias en el segundo piso de Avenida de Mayo 819 sólo por efecto de la presencia de la ex primera dama que, quejosa, se escurrió de la prensa y los flashes.

Adentro se acodaron
Antonio Arcuri, Graciela Giannettasio, José María Díaz Bancalari, Alberto Balestrini, Mariano West, Jorge Landau, Julián Domínguez, Daniel Basile, Patricio García, Alfredo Meckievi y los platen-ses Juan Amondarain, Raúl Pérez y Carlos Martínez que empezaron a armar el circo para recibir en pocos días a Kirchner en La Plata.

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