13 de abril 2007 - 00:00

De qué se habla

CristinaKirchner - Jorge Sobisch
Cristina Kirchner - Jorge Sobisch
UN DIPUTADO, BAJO SOSPECHA

Ya es vox pópuli en la Cámara baja que un asesor de un diputado está, por lo menos, complicado en la presión para que el gobierno le pagara 200 millones de dólares al Grupo Greco (decisión que ya fue frustrada). Sin embargo, la pesquisa sobre responsabilidades -al margen de administraciones anteriores y la actual-involucra a este asesor que sirve en el despacho de un diputado de origen peronista, pero que ahora rinde tributo a otra organización partidaria capitalina. No sólo de mendocinos se nutre el caso Greco.

CRISTINA SIGUE, A PESAR DE TODO

Ya Casa Rosada -hoy advertida en las encuestas, con más de 50% de opinión contra el poder central-podría provocar un desenlace que obligaría al propio Presidente, luego, a intentar renovar su mandato en lugar de enviarla de aspirante a su mujer. Esta impresión, sumada a otras flaquezas del oficialismo en el interior del país (nombrar candidatos ajenos como Daniel Scioli, negociar obligadamente con José Manuel de la Sota o perder en Santa Fe con el socialismo), robustece esta teoría para bajar a la senadora Cristina del ruedo. Sin embargo, quienes cercan a Kirchner piensan al revés: ni él ni su esposa tienen un rival, en el orden nacional, que verdaderamente comprometa al matrimonio en el triunfo de octubre. Por lo tanto, el proyecto de Cristina se mantiene, y aquellos que ya se imaginan como posibles ministros paradójicamente se lamentan por ese futuro.

Temen por el ejercicio laboral de una doble tarea: es que, además de responder a las demandas de la señora presidenta, luego tendrán que rendir cuentas -otra vez-frente al marido, que controlará la marcha del gobierno. Y no habrá remuneración extra.

UN MUERTO Y 200 MUERTOS

Nadie sabe si habrá tiempo electoral para Jorge Sobisch. Más bien, parece condenado al ostracismo luego del episodio de la muerte del maestro y de la algarada popular. No tuvo adhesiones -sorprendió, al respecto, la nula solidaridad de Macri-, y parece hoy más solo que Adán. Sin embargo, tal vez tenga otro rédito por el hecho de no haberse escondido y enfrentar el conflicto manteniendo su convicción de la defensa constitucional para impedir que se corten las rutas. Un modelo que pocos asumen, aunque en su interior lo reconozcan. No es un dato para descartar lo mismo que nadie ignora el doble standard del gobierno nacional: le imputó culpabilidad a Sobisch mientras, en su momento, no hizo lo mismo con Aníbal Ibarra, quien tuvo la desgracia de padecer casi 200 muertos en su gestión. Por el contrario, hoy lo lleva como candidato propio.

Dejá tu comentario