ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

9 de septiembre 2003 - 00:00

El Fondo le cedió al gobierno pero a cambio de cláusula peor

Se complica el presidente Kirchner en cada elección provincial, como la de Santa Fe el domingo, y en cada nuevo paso para lograr un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Se exageró en la inflexibilidad para un acuerdo, se hicieron declaraciones públicas con razones justas, como pagar lo mínimo al exterior para poder crecer y no caer en recesión o no afectar con esos pagos el crecimiento ni los planes sociales. ¿Quién podría pronunciarse contra esas posiciones tan humanas y justas? Pero es un sofisma. ¿Por qué? Porque si no hay acuerdo con el Fondo habrá recesión, menos recaudación, menos planes sociales y menos crecimiento. Más aún, el país se caería del mundo. Por ejemplo, para el 10 de octubre se invitó al Dr. Kirchner a visitar Italia. Se duda en aceptar porque habría que soportar el papelón de que el presidente argentino llegara a Roma en un avión de línea, así viajara en primera, porque si lo hace en la máquina oficial, el Tango 01, se arriesga a que los furiosos acreedores italianos convenzan a un juez y se lo incauten a cuenta de la deuda impaga. Y no sería la primera vez. Ya estuvieron a un paso de ser incautados el Tango 03 (cuando estaba en arreglo, en Holanda) y la Fragata Libertad, que no puede cruzar el Canal de Panamá para no ser también embargada. Ayer el presidente Kirchner ordenó al Banco Central retirar 1.100 millones de dólares que se tienen en el Fondo Monetario (son parte de las reservas) como reacción a que el organismo no quería precisamente que se efectuara ese retiro como una garantía. Significa que no habría pago de último momento. Lo que enfureció ayer al gobierno fue la respuesta del Fondo Monetario a su pedido de que flexibilice las exigencias en discusión. El Fondo habría respondido que disminuirá sus demandas de superávit fiscal, de aumento de tarifas de empresas públicas privatizadas y hasta de compensación a los bancos. A cambio de eso, pidió que a partir de hoy la Argentina saque de sus reservas cada pago al organismo y que en el término de 10 meses a un año el Fondo lo devuelva para recomponer esas reservas. Es obvio que cobrando millones de dólares el organismo internacional está en condiciones de observar por cada lapso considerable el cumplimiento de las metas o sancionar con ese monto los incumplimientos. Era previsible porque la gente de Economía nunca le explicó que acordar con el Fondo o pagar un vencimiento es sin alternativas, sí o sí. Nunca le dijeron que ni el Vietnam comunista ni la Cuba de Fidel Castro dejaron de cancelar sus deudas por las gravísimas consecuencias que eso traería. Ayer, por ejemplo, Kirchner extendió su ira al secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, por no haberle advertido sobre el margen de maniobra real que tenía el Presidente y cómo un retroceso y pago ahora, con estas variantes, afectará mucho la imagen ya complicada del actual primer mandatario. Las gestiones para acercar a las partes continuaban ayer a medianoche y seguirán hoy. Los aspectos técnicos del borrador de acuerdo ya fueron cerrados, y por ende sólo permanecerá en el país John Dodsworth, residente permanente del FMI en la Argentina. El resto de la misión retorna a Washington. En el Banco Central y en la Secretaría de Hacienda ayer aguardaron hasta última hora la decisión del Presidente para el pago del vencimiento con reservas. La orden obviamente nunca llegó y el propio Presidente hizo trascender anoche que si no hay cambios de postura en el FMI, tampoco la dará hoy.

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Ayer por la mañana, al comienzo de la extensa jornada, Néstor Kirchner fue informado de las nuevas cláusulas que imponía el FMI para aprobar un programa a tres años con la Argentina. La información provenía de Londres, donde Anne Krueger, N° 2 del organismo, estaba reunida con los principales ministros del Grupo de los Siete. Cedían en los aspectos técnicos pendientes (tarifas, compensación a bancos y superávit fiscal) que sólo figuran mencionados sin fechas definidas ni especificaciones concretas como era el objetivo del presidente Kirchner. Pero sumaron una cláusula: los vencimientos que la Argentina pague al FMI en los tres años que duraría el acuerdo serán reintegrados por el FMI luego de 10 o 12 meses de pagado cada uno.

En las reuniones que mantuvo Kirchner informó a sus colaboradores más inmediatos que sobre este nuevo punto no iba a ceder. Lo escucharon siempre Alberto Fernández, jefe de Gabinete, y en un encuentro anoche a última hora en Casa de Gobierno también con Ricardo Zanini, secretario legal. Kirchner, desde el viernes, piloteaba prácticamente las negociaciones, con Roberto Lavagna más limitado a los contactos con sus pares del Grupo de los Siete. Ordenó además al BCRA resguardar los u$s 1.100 millones que están depositados en el FMI y son reservas de la entidad.

Lavagna le recordó al Presidente lo que la Argentina «perdió» de reservas durante 2002 para pagar a organismos: casi 4.000 millones de dólares. Aseveró que intencionalmente el FMI demoró la llegada a un entendimiento -finalmente se firmó el miniacuerdo en enero pasado- para que durante el transcurso de las negociaciones, los organismos fueran recibiendo pagos del gobierno y de esa manera bajar la exposición que tenían con la Argentina. Para Lavagna, se repite la situación. En el Palacio de Hacienda, el equipo económico fue blanco de las quejas del Presidente por no haber frenado antes de plano la nueva cláusula que puso el FMI para la firma de un acuerdo.

Mientras se desarrollaban las negociaciones, en el Banco Central y en la Secretaría de Hacienda ubicada en el 4° piso del Ministerio de Economía estaban alertas para recibir la orden de pagar. No llegó la orden. «La decisión es política. Técnicamente está todo cerrado», repitieron ayer un negociador del FMI y un alto colaborador de Lavagna. Paralelamente, en Casa de Gobierno señalaban que una vez más la posición de Kirchner era inamovible y que hoy, si no cambian las pretensiones del FMI, el país ingresará en default.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Otras noticias