25 de junio 2005 - 00:00

Homenaje a Gardel a 70 años de su muerte

En barrios, milongas y teatros, pero sobre todo en el cementerio de la Chacarita donde descansan sus restos, los argentinos recordaron al cantor de tangos Carlos Gardel al cumplirse 70 años de su muerte en un accidente aéreo.

Desde bien temprano, gran cantidad de gente y turistas se reunieron frente a la tumba del "zorzal criollo" para cumplir con el rito de colocar un cigarrillo encendido a la estatua de Gardel que dio origen a su mote de "el bronce que sonríe".

Además, durante todo el día se realizaron actos y espectáculos en todo el país para homenajear al artista que murió a los 44 años en un accidente de aviación ocurrido en la ciudad colombiana de Medellín, el 24 de junio de 1935.

La ceremonia principal se llevó a cabo en el cementerio de la Chacarita, donde autoridades del gobierno de Buenos Aires colocaron una ofrenda floral en la tumba del intérprete de "El día que me quieras" ante una numerosa concurrencia.

La bóveda de Gardel quedó adornada además con una enorme cantidad de flores llevadas por fanáticos de todas las edades, algunos de ellos vestidos con trajes y "funyis", los sombreros típicos de la época en la que el cantante alcanzó la cima de su popularidad.

Mientras, otros admiradores de quien también fue apodado como "el mudo" interpretaron algunos de los tangos que llevaron a Gardel a hacerse conocido en buena parte del mundo, como "Mi Buenos Aires querido" y "Volver".

Para comprobar aquello de que Gardel "cada día canta mejor" bastó con sintonizar las radios que dedicaron gran parte de su programación al artista, al igual que la televisión y otros medios de comunicación.

En los barrios porteños más tangueros se organizaron milongas, conciertos, muestras, talleres y conferencias relacionadas con el "Morocho del Abasto", que nació en la ciudad francesa de Toulouse en 1890 y se nacionalizó argentino.

En tanto, un teatro de la capital se colmó de público para presenciar un espectáculo en el que 70 reconocidos cantantes de tango, folclore, rock y otros géneros musicales también interpretaron los clásicos que inmortalizó Gardel.