El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En las últimas elecciones de intendente fue elegido por los electores para dirigir el futuro de una ciudad al norte del país un candidato que no hizo absolutamente ninguna campaña porque... estaba preso.
En otra ciudad de pocos habitantes, el primer turno de las elecciones terminó empatado y, revisando el padrón electoral, se comprobó que sólo una señora mayor de edad no se había presentado a votar. Se efectuó una segunda votación y como la señora tampoco se presentó -siendo mayor de edad no tiene obligación de hacerlo- nuevamente empataron los dos candidatos. Nunca se supo, qué le ofreció cada uno de los candidatos a esta viejita, pero fue ella quien con su voto, determinó quién sería el candidato ganador.
Sólo existe un problema en esta moderna herramienta: una parte de la sociedad votante brasileña -aunque una minoría- no sabe leer ni escribir.
Algunas curiosidades de las próximas elecciones de octubre:
Dejá tu comentario