Diego Maradona volvió a ser internado hoy en la clínica Suizo Argentina, del barrio Norte porteño, como consecuencia de una "transgresión alimentaria" y esta tarde se encontraba "estable" en la sala de terapia intensiva.
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Según el parte médico difundido esta tarde por las autoridades de la clínica, "se está llevando a cabo una evaluación general del cuadro clínico del paciente" luego de haber sido internado a las 6.30 por orden de su médico personal, Alfredo Cahe.
"El señor Diego Armando Maradona fue internado en esta clínica por su médico de cabecera luego de una transgresión alimentaria", señala el documento médico, que justifica la internación en una sala de "cuidados intensivos" en que "cuenta con habitaciones individuales que permiten mayor privacidad y monitoreo permanente de los pacientes".
La información de la clínica contrastó con la que dio esta mañana Cahe, quien indicó que el nuevo ingreso de Maradona a la clínica privada se debió a "un chequeo" previo a que viaje a Cuba, aunque dijo que el ex futbolista deberá permanecer "dos o tres días" en el centro asistencial.
El médico admitió que Diego sufre una "exageración de fatiga", debido al sobrepeso que tiene, lo que le provoca cierta "insuficiencia" para respirar.
La internación se concretó a las 6.30 luego de que el médico personal del "Diez" llamó en dos oportunidades a un servicio de emergencias médicas para que asistiera al ex futbolista en la quinta de la localidad bonaerense de General Rodríguez, donde se recluyó hace una semana, contó el propio Cahe.
Maradona había estado hasta el jueves pasado internado en una sala de cuidados intensivos de la Suizo Argentina, donde pasó 11 días bajo tratamiento ante dificultades cardiorrespiratorias, que obligaron a los médicos a conectarlo a un respirador artificial en los primeros días.
Pero ese jueves, para la sorpresa de los hinchas y periodistas que montaron guardia en las puertas del centro asistencial, Maradona abandonó su internación y se trasladó a la quinta de General Rodríguez, donde ya se había hospedado desde su retorno de Cuba.
Durante los últimos cinco días Maradona se dedicó a pasear por el inmenso campo de la estancia en un carrito de golf, a la práctica de ese deporte y a recibir innumerable cantidad de visitas. Acompañado todo el tiempo por una enfermera y también por Cahe, Maradona se hizo tiempo para saludar a los fanáticos que se instalaron a las puertas de la estancia y repartió facturas a los movileros de radio y televisión que allí permanecían.
Desde el lunes Diego planeaba su viaje a Cuba para seguir el tratamiento recomendado por los médicos locales, e incluso se hablaba que partiría mañana hacia la isla caribeña.
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