Lo dispuso el Presidente. Fue por diversas irregularidades. Además, se redujo el número de superintendencias de 12 a 5. Y el traslado de 1.200 hombres a las comisarías porteñas. La lista de destituidos será dada a conocer hoy por el jefe de la Policía Federal, Eduardo Prados.
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El actual jefe de la fuerza, Eduardo Prados, -quien ocupó el cargo en octubre pasado- salió indemne de la nueva purga policial y fue ratificado en su cargo, mientras que su segundo, el comisario mayor Daniel Higinio Caruso, fue relevado del cargo junto a más de un centenar de altos funcionarios.
De esta manera, el número de oficiales y suboficiales pasados a disponibilidad o a retiro desde el inicio de la gestión del presidente Néstor Kirchner asciende a 575 miembros, de un total de 35.000 efectivos con que cuenta.
El anuncio fue realizado anoche por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández y el ministro de Justicia, Gustavo Béliz, en una conferencia de prensa en Casa de Gobierno.
Entre los principales fundamentos enumerados para justificar el relevo de los oficiales de alto rango, se cuenta la existencia de "irregularidades administrativas y causas judiciales pendientes" de varios de los jefes, datos que surgieron del análisis de los legajos de todos los integrantes de la cúpula de la Policía Federal.
Se suma a estas observaciones en los legajos, de la cual el presidente Kirchner participó activamente desde hace dos semanas, circunstancias que responden al ordenamiento administrativo de la fuerza ya que se dan situaciones en que comisarios inspectores producen un salto a la máxima jerarquía que contempla el escalafón policial.
Béliz, quien brindó el detalle de la reestructuración, expresó que "pasan a retiro o a disponibilidad 107 altos oficiales -del rango de subcomisarios a comisarios mayores- cuyos nombres se darán a conocer hoy por el jefe de la fuerza" lo cual calificó como un hecho "que no cuenta con antecedentes en la historia de la fuerza" por su magnitud.
Otro aspecto relevante de la reforma presentada hoy, es "la reducción de 12 a 5 superintendencias que permitirá concentrar las decisiones operativas y al mismo tiempo liberar a 1.200 hombres de esas dependencias para trabajar en las comisarías", detalló el ministro Béliz.
El gobierno estima que con esta medida, la Policía Federal sacará a la calle un 10 por ciento más de efectivos de los que cuenta en la actualidad, a lo cual se sumará la próxima conformación de la policía comunitaria, ya anunciado.
De esta manera la estructura de la conducción operativa de la fuerza quedará integrada por el actual jefe de la fuerza, el designado subjefe, comisario mayor Néstor Vallecca (hasta ayer titular de la superintendencia de Seguridad Metropolitana); el comisario mayor Oscar Enrique Natalio, al frente de esa dependencia; el comisario mayor Jorge Oriolo en la superintendencia de Operaciones Federales.
Completan la nómina el comisario mayor Juan Carlos Bottallo al frente de la superintendencia de Interior; el comisario mayor Eugenio Morales en la superintendencia de Bienestar Social y Administración; y el ratificado comisario mayor Miguel Muñoz en la superintendencia de Bomberos.
En el caso del desde ayer ex subjefe de la fuerza, el comisario mayor Caruso, el ministro Béliz se ocupó de resaltar que las razones de su relevo no responden a ninguna de las irregularidades reflejadas en el minucioso análisis de las fojas de los altos oficiales, sino por "motivos funcionales" al igual que del resto de los titulares de las superintendencias relevados.
En este nuevo esquema, la superintendencia de Operaciones Federales absorberá a las disueltas dependencias de Drogas Peligrosas y Policía Científica; mientras que la de Asuntos Internos adoptará una nueva estructura de contralor civil, tal como se anunciara en el lanzamiento del Plan de Seguridad.
El objetivo filosófico del gobierno con la nueva purga es "reforzar la calidad institucional de la Policía Federal" al promocionar a los miembros que relucen "valores técnicos, aptitudes morales y el compromiso del cumplimiento del Plan Estratégico de Seguridad" presentado por el Gobierno.
Al respecto, el jefe de Gabinete expresó la aspiración del Gobierno a "alcanzar una Policía Federal absolutamente integrada a la lógica ciudadana de llevar adelante el Plan de Seguridad, y consustanciada con cada uno de sus aspectos".
"El Gobierno avanza en este proceso de reestructuración para que de una vez por todas y para siempre cumplan con su rol de brindar seguridad", resaltó Fernández.
El movimiento de la cúpula policial comenzó a poco de asumir Kirchner la presidencia, cuando en octubre pasado fueron relevados todos los jefes con excepción de Roberto Giacomino, quien fue posteriormente relevado por un supuesto hecho de corrupción vinculado a la contratación de material informático para el complejo hospitalario policial Churruca-Visca.
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