Apostamos a crecer con un 5 estrellas

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Dinámica. Si fuese necesario definir con una sola palabra a Romina Sandá ese adjetivo le encajaría a la perfección. Con 31 años está a cargo de la dirección general del recientemente inaugurado 725 Buenos Aires y del 562 Nogaró Buenos Aires. Abogada de profesión, pero con una interesante carrera en la hotelería por elección, la joven ejecutiva dialogó con Ambito del Placer sobre las expectativas que despierta el nuevo 5 estrellas que llegó a la ciudad, el desafío que representa cubrir las demandas de los turistas y la relación de los extranjeros con la Argentina, entre otros temas.
Periodista: ¿Cómo se preparan para enfrentar las exigencias ante la creciente llegada de turistas a Buenos Aires?
Romina Sandá: Es verdad que de 2004 a 2005 se notó una diferencia muy grande en la cantidad de turistas. En los últimos tiempos se sumó un visitante de clase más alta, con más exigencias en comparación a los visitantes que llegaban siempre. El turista de ahora se hospeda en un hotel 4 estrellas y pide Internet inalámbrica. Eran exigencias que antes no había en hotelería. Hoy en día no solamente un huésped corporativo quiere estar conectado a la red, sino también el que viaja por placer. Un ejemplo de ello son los europeos, que están acostumbrados a tener Internet continuamente. Hay un rango de turistas muy exigentes, que quieren un buen servicio y ante todo les gusta el tema de la atención personalizada que tenemos en la Argentina, donde se le da un trato especial al huésped.
P.: ¿Esa fue la razón que los llevó a apostar por un hotel 5 estrellas?
R.S.: Los mismos inversores españoles que adquirieron parte del paquete accionario del Nogaró vieron la propiedad en pleno centro porteño, en donde funcionaba el ex Hotel Continental, se enamoraron y concluyeron que era una oportunidad espectacular para construir un cinco estrellas, se daban las condiciones perfectas. Aquí lo que tratamos fue de mezclar lo moderno con lo histórico. Los dos edificios, tanto el del 562 Nogaró y el del 725 Buenos Aires, son un emblema de la Ciudad. Y lo que buscamos fue ofrecerle al turista una conjunción entre diseño, servicios e historia. Para reforzar esa premisa la fachada y algunas arcadas del lobby se mantuvieron igual. Se trató de mantener cierta estructura interna, lo que le da elegancia y estilo al hotel, sumándole la tecnología que exige el turista. La remodelación llevó un año y dos meses y se invirtieron u$s 8 millones.
P.. ¿Cuáles son sus expectativas?
R.S.: Creemos que vamos a trabajar muchísimo. Y esa creencia es avalada por las decenas de reservas que ya tenemos confirmadas. Incluso tuvimos la sorpresa de recibir huéspedes antes de lo esperado. Tres personas que tenían reservas en el Nogaró pidieron conocer el hotel de Diagonal Norte y se quedaron. Ahora, con la llegada del Carnaval, puedo asegurar que tenemos los dos hoteles completos. Estamos esperando muchos chilenos y brasileños. Pero algo que nos sorprende es que cada vez llegan más visitantes de países como Zambia y Mozambique que se suman a los canadienses, americanos y europeos que ya nos eligieron como destino. Creemos que 2006 va a ser mejor que 2005, que para la hotelería fue un año muy bueno.
P.: ¿Cuál cree usted que es la impresión de los turistas sobre Buenos Aires?
R.S.: Es una Ciudad que les gusta mucho, aunque a veces creo que a Buenos Aires le falta un poco más de orden. Pero se van encantandos con la atención de los argentinos. Ven que aquí tenemos más paciencia. Por hay en el Primer Mundo tienen otros parámetros de lo que es la buena atención, tenemos distintas costumbres y eso se nota. Obviamente tenemos que darles algo superior a lo que ya conocen.
Entrevista de Andrea Fernández

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