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ARTE Y NUEVAS TECNOLOGIAS
Laura Glusman, «Proyecto silbido», videoinstalación, 2005
La conexión del arte con las nuevas tecnologías y medios ha derivado en múltiples experiencias que instalan tres cuestiones fundamentales. Por un lado, las múltiples prácticas obligan a hablar de una nueva materialidad de la obra de arte. La producción digital contemporánea pone sus énfasis en revisar las nociones tradicionales de sistemas de representación y percepción. Otro punto de este vínculo es el nuevo comportamiento y el rol determinante del espectador ante el arte, con el cual participa activamente. Tanto las páginas Web como los CD-ROM son soportes de obras en las que éstos determinan su forma final.
Pero es, fundamentalmente, el cruce de arte y nuevas tecnologías lo que caracteriza a un nuevo tipo de relación que se originó entre los artistas y los científicos, y entre éstos y las instituciones. Actualmente, las indagaciones estéticas y su implementación requieren del soporte de un equipo interdisciplinario: artistas, diseñadores, ingenieros y laboratorios especializados, lo cual implica costos muy elevados para desarrollar las investigaciones. Por este motivo, es necesario que haya entidades -fundaciones, museos, centros de experimentación, empresas o particularesdispuestas a invertir para que estos proyectos puedan ser realizados.
Uno de los objetivos de ArteBA consiste en apoyar y difundir las manifestaciones más innovadoras a través de premios y exhibiciones especiales. La feria de galerías se caracteriza por presentar un amplio panorama de nuevas propuestas, que permiten dialogar con múltiples miradas, entre ellas las relacionadas con las nuevas tecnologías. El recorrido de la feria va a permitir observar uno de los géneros más difundidos del arte digital, las ambientaciones, así como también algunos de los dispositivos interactivos contemporáneos.
El perfil del premio Petrobras en su segunda edición está dedicado a proyectos que mayormente son instalaciones, series y grupos de obras complejos, que necesitan financiación para materializarse y espacios apropiados para exhibirse. Entre algunos de los proyectos que fueron seleccionados y utilizan medios digitales se encuentran: «Proyecto silbido», una videoinstalación de Laura Glusman; «Tren fantasma», objeto video de Numeric Oliteaga; «San Jorge y el Dragón», 15 segundos videoinstalación de Jorge Gutiérrez y Natalia Lipovetzky, entre otros.
El origen del videoarte puede rastrearseen la década del '60 en artistas implicados en el movimiento Fluxus, críticos respecto del papel social y cultural de las instituciones. A partir de la televisión y de sus aspectos ideológicos y epistemológicos, Wolf Vostell y Nan June Paik cuestionaron el discurso elitista y no público del arte, a la vez que abrieron la televisión al discurso artístico. En la misma década en el Instituto Di Tella de Buenos Aires se realizaron obras con circuitos cerrados o monitores. Esta institución contaba además con un laboratorio dotado de tecnología digital. En 1969, Jorge Glusberg organizó la muestra «Arte y Cibernética», donde se expusieron obras realizadas en el centro de cálculo de la ORT. En los '70, las búsquedas experimentales en nuestro país se centraron en el CAYC. La falta de un debate serio acerca de la relación entre obra de arte única y reproducible, y los obstáculos para acceder a las tecnologías de punta fueron los motivos que provocaron, entonces, el estancamiento de estas poéticas en el país.
El paisaje contemporáneo se presenta muy diferente, los instrumentos son más económicos y la expansión de las aplicaciones de medios tecnológicos, soportes digitales, redes informáticas y software diseñado para el tratamiento de imágenes, entre otros elementos, han determinado que muchos artistas hayan decidido incursionar en este género. Como Marcelo Mercado o Diego Lascano, que incorporaron la imagen digital al videoarte; Margarita Paksa o Luis Lidner, que son algunos de los que adhieren a este tipo de lenguaje. Las propuestas comprenden desde el tiempo actual, que es el material base del video, pasando por la reflexión entre el lenguaje y la imagen, y la imagen y los procesos de comprensión y percepción, hasta la influencia de los medios en la psique humana.
Durante los '60, los artistas utilizaron el video para adquirir un espacio propio donde reflexionar y oponerse al discurso de la publicidad y la televisión, al utilizar y parodiar la misma tecnología. Hoy, una importante vertiente de los artistas que hacen uso de los medios de reproducción técnica, como los que trabajan en la Web, son intervencionistas y, en muchos casos, herederos del situacionismo. Al igual que aquellos que practicaban el détornement, muchos artistas contemporáneos hacen que sus obras se conviertan en instrumento crítico y perturbador, situados dentro del mismo sistema desde el cual cuestionan las implicancias estéticas, éticas y sociales del uso indiscriminado de la tecnología.


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