- ámbito
- Secciones Especiales
De los Apeninos a los Andes

Las hormigas que encontraron los empresarios italianos cuando recorrían la finca recién adquirida en Luján de Cuyo serían las causantes de la elección de un nombre que, en su corta trayectoria en el mercado, ya se ganó el reconocimiento generalizado de los entendidos.
El sello de calidad se lo dio Alberto Antonini, uno de los enólogos top de la región de la Toscana. El suelo mendocino hizo posible que hoy Altos Las Hormigas pueda presentar sus Bonarda y Malbec que han dado que hablar en Italia y en otros lugares de Europa. La bodega ha optado por el mercado externo, ya que es bastante difícil conseguir estos vinos en nuestro país. Esto es bueno, porque posiciona a la Argentina en un país donde el vino es una pasión indiscutible y el mercado siempre está abierto a las novedades.
COSECHA
EXPERIMENTAL
La otra bodega que ha cumplido el sueño de producir en la tierra mendocina es Masi Agricola, conocida en todo el mundo por el Amarone, exquisito vino elaborado en la zona de Valpolicella, provincia de Verona. Se trata de un genérico de tres variedades: Corvina Veronese, Rondinella y Molinara.
Los socios de Masi compraron viñedos en el Valle de Tupungato, y comenzaron a ensayar los resultados de la implantación de la Corvina Veronese en el suelo mendocino. Ya en 1999, dieron a conocer la primera cosecha experimental del Proyecto Argentina con dos vinos: el Passo Doble y el Corbec.
El primero, en su cosecha 2004, es un corte de Malbec (65%), Merlot (5%) y Corvina (30% de uvas pasas). El Corbec, que debe su nombre a las dos cepas que lo componen, pertenece a la vendimia 2002 y en su elaboración se utilizaron uvas Corvina y Malbec.
Como en el caso de Altos Las Hormigas, estos productos tienen su destino prioritario en la exportación. Ambos son fieles exponentes de la conjunción de la mezcla de razas (en este caso de cepas), que identifican la esencia de nuestro pueblo y también de la vitivinicultura argentina.


Dejá tu comentario