Kiev - Al menos tres personas murieron y diez resultaron heridas ayer en un ataque contra un barco que transportaba evacuados de las zonas inundadas en el sur de Ucrania, mientras otras 35, incluyendo a cinco niños, permanecen desaparecidas desde la destrucción de la represa de Kajovka, que el fiscal general calificó como “la peor catástrofe ambiental desde Chernobil”.
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Sobre el drama, la guerra: deja 3 muertos ataque a evacuados por destrucción de represa en Ucrania
La artillería rusa disparó al barco en el que se trasladaban; hay además diez heridos. La inundación comienza a ceder y algunos desplazados retornan a sus hogares. Peligro por minas y químicos.
“Trece personas fueron víctimas del bombardeo a un barco que evacuaba a personas de la orilla izquierda (del río Dnieper); tres murieron y otras diez resultaron heridas, entre ellas dos agentes de las fuerzas orden”, declaró en Telegram el gobernador de la región de Jersón, Oleksandre Prokudin, en el sudeste de Ucrania.
Prokudin dijo que un hombre de 74 años trató de proteger a una mujer con su cuerpo cuando los rusos empezaron a disparar, recogió la agencia de noticias Europa Press.
“Los rusos le dispararon en la espalda; murió por las heridas”, detalló en su mensaje.
Por su parte, el ministro del Interior de Ucrania, Igor Klymenko, informó que había 35 desaparecidos, incluyendo a cinco niños.
El funcionario también indicó que las inundaciones dejaron cinco muertos en Jerson y una víctima fatal en Mikolaiv.
Un total de 3.700 personas fueron evacuadas de sus hogares, agregó el ministro en un comunicado, luego de que el martes pasado se destruyera la represa de Kajovka, controlada por los rusos en la línea de frente de la región ucraniana de Jerson.
Ucrania acusa a Rusia de haber detonado explosivos en este embalse ubicado en el río Dniéper y Moscú afirma que Kiev atacó con artillería la estructura.
Mejoría
En Jersón, la mayor ciudad ubicada cerca de la central hidroeléctrica, el agua comenzó a bajar y los residentes empezaron a volver a sus viviendas para constatar los daños.
La destrucción de la represa provocó inundaciones en toda la zona, generando temores sobre un desastre humanitario y ambiental. Por un lado, la inundación puede haber diseminado minas colocadas por las partes en conflicto.
Asimismo, provocó el derrame de productos químicos que estaban almacenados en diversos depósitos. Por último, puso en peligro la refrigeración de los reactores de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa.
En ese marco, el fiscal general de Ucrania, Andrii Kostin y representantes de la Corte Penal Internacional (CPI) visitaron los territorios inundados, informó su despacho.
“Esta es la peor catástrofe ambiental desde Chernobil por lo que estamos investigándola no solamente como un crimen de guerra, sino también como un ecocidio”, indicó Kostin en un comunicado, en referencia al accidente de la central nuclear en 1986.
Ucrania y Rusia se acusan mutuamente de haber destruido la infraestructura, situada sobre el río Dniéper.
El Gobierno de Kiev lanzó operaciones de rescate tras las inundaciones, pero muchas personas que viven en los territorios controlados por Moscú afirman que fueron dejados atrás.
Jersón es una de las cuatro regiones en las que Rusia celebró plebiscitos para incorporar como parte de su territorio y que no fueron reconocidos por las potencias occidentales que apoyan a Kiev.


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