La Junta Departamental de Canelones aprobó la regulación del transporte de pasajeros mediante aplicaciones electrónicas, habilitando a la Intendencia a otorgar permisos a vehículos privados como Uber, en una sesión marcada por debates intensos y cruces sobre el impacto de la normativa en la movilidad, la competencia y la recaudación.
Canelones aprobó la regulación del funcionamiento de aplicaciones de transporte particular
La Junta Departamental habilitó a la Intendencia a otorgar permisos a vehículos privados que operen mediante las plataformas electrónicas, como Uber.
-
"Canelones es un país dentro de un país", afirmó Francisco Legnani
-
¿Cómo es el novedoso proyecto de transporte que uniría el este de Montevideo?
La Junta de Canelones avanzó en la regulación del transporte por plataformas.
Con esta decisión, Canelones se suma a otros departamentos que avanzaron en la formalización del funcionamiento de plataformas digitales de transporte, un fenómeno que viene transformando la movilidad urbana desde la llegada de Uber a Montevideo a fines de 2015 y su posterior expansión a zonas como Maldonado. La norma aprobada establece un marco legal que busca ordenar la actividad, fijar condiciones claras para los conductores y generar ingresos para la comuna.
Uno de los puntos centrales de la regulación es el cobro de una tasa por kilómetro recorrido. Según lo aprobado, la Intendencia de Canelones percibirá 0,45 Unidades Indexadas (UI) por cada kilómetro que realicen los vehículos habilitados. De acuerdo con estimaciones oficiales, un conductor que recorra unos 500 kilómetros en una jornada deberá abonar alrededor de 1.450 pesos por día, lo que introduce un nuevo esquema de costos para quienes operen bajo estas plataformas.
La normativa también faculta a la Intendencia a establecer cupos para el otorgamiento de permisos, un aspecto que quedará definido en la reglamentación posterior. Esta posibilidad abre el debate sobre el equilibrio entre la oferta de servicios, la competencia con el transporte tradicional y la necesidad de evitar una sobreoferta que afecte la rentabilidad de los conductores. Asimismo, el texto habilita a la comuna a fijar tarifas mínimas y a realizar ajustes en función de las necesidades del departamento.
Refuerzos en la trazabilidad y el control
En cuanto a las condiciones operativas, la regulación dispone que todos los pagos deberán realizarse exclusivamente a través de medios electrónicos, reforzando la trazabilidad de las transacciones y los controles fiscales. Respecto a los vehículos, se fija una antigüedad máxima de siete años, aunque se establece una excepción para los vehículos eléctricos, que podrán tener hasta 10 años, en línea con los objetivos de promover tecnologías más limpias.
Además, los autos deberán estar empadronados en Canelones, contar con una capacidad máxima de cinco personas, un baúl de al menos 260 litros y un motor con un mínimo de 1.000 centímetros cúbicos, entre otros requisitos técnicos. Con este conjunto de disposiciones, la Intendencia apunta a garantizar estándares mínimos de seguridad, confort y calidad del servicio, al tiempo que consolida un marco regulatorio para una actividad que ya forma parte del sistema de transporte del departamento.


Dejá tu comentario