La preocupación que genera el atraso cambiario, la inserción internacional de Uruguay y la necesidad de avanzar en propuestas concretas para acompañar los cambios estructurales que enfrenta la economía fueron algunos de los principales ejes de la agenda que planteó la Confederación de Cámaras Empresariales (CCE).
Empresarios advierten por la pérdida de rentabilidad y exigen cambios para impulsar la competitividad
La CCE apunta a una mayor incorporación de nuevas tecnologías y a profundizar la estrategia de inserción internacional ante los problemas por la baja del dólar.
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Los empresarios reclaman mejoras para impulsar la competitividad ante la baja del dólar.
En ese marco, la gremial empresarial planteó en su asamblea iniciar una nueva línea de trabajo orientada a la formación y educación en tecnologías emergentes, con énfasis en la inteligencia artificial y su impacto tanto en el sector empresarial como en los trabajadores.
La iniciativa apunta a “sembrar una agenda de propuestas”, superando el diagnóstico, y posicionar a las empresas uruguayas frente a los desafíos de competitividad, productividad y empleo. Durante el encuentro también se abordaron temas de política internacional, como la agenda del próximo viaje oficial a China junto al presidente Yamandú Orsi y las oportunidades y exigencias que abre el acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE).
La afectación del atraso cambiario en diferentes sectores
El presidente de la CCE, Leonardo Loureiro, informó que gran parte de la asamblea estuvo atravesada por la discusión en torno a la baja cotización del dólar y sus efectos sobre la actividad económica. “El tema del atraso cambiario es un tema que viene de hace muchas administraciones y hoy el valor del dólar ha pasado a un umbral que afecta a todos los sectores de la economía”, afirmó.
Según señaló, incluso rubros que atraviesan una buena coyuntura se ven condicionados por el escenario cambiario. “El sector turístico tuvo una temporada extraordinaria, pero se estima que la rentabilidad bajó alrededor de un 20% por el valor del dólar. Podrían estar aplaudiendo mucho más”, indicó.
Loureiro advirtió que la caída del tipo de cambio afecta especialmente a los sectores exportadores, que cerraron contratos a fines de 2024 con un tipo de cambio sensiblemente más alto que el actual. “Cuando se cerraron contratos el dólar estaba en el entorno de los 43 o 44 pesos y hoy está en 37 pesos. Eso impacta en toda la economía y puede terminar afectando las fuentes laborales”, subrayó.
Si bien reconoció que se trata de un fenómeno con condicionantes internacionales, el titular de la confederación sostuvo que es necesario analizar acciones a nivel país. “Entendemos la posición del Banco Central del Uruguay (BCU) y sus intervenciones, pero creemos que hay otro tipo de acciones que se pueden tomar. Hay que buscar soluciones a esta temática”, afirmó.
El viaje a China y el acuerdo Mercosur-UE
La inserción internacional fue otro de los ejes centrales de la asamblea. En ese sentido, Loureiro destacó la relevancia de la misión empresarial y oficial al gigante asiático. “China es el principal socio comercial en bienes de Uruguay. Para nosotros, como empresarios, es muy importante viajar con el gobierno, porque muestra el interés del país y facilita el vínculo con las empresas chinas”, explicó.
El presidente de la CCE remarcó que la atracción de inversiones está directamente vinculada a la competitividad de costos. “Las empresas no se van a instalar en Uruguay para el mercado interno, sino para exportar al Mercosur y a la región. Si los costos se disparan, eso afecta tanto a la exportación como a la llegada de inversiones”, advirtió.
Consultado sobre la preparación del sector empresarial frente al acuerdo con la Unión Europea, Loureiro sostuvo que el camino es profundizar la innovación. “Hay que seguir trabajando mucho más fuerte en innovación y en la incorporación de nuevas tecnologías, no solo en el sector de tecnologías de la información, sino también en el agro, la industria y los servicios”, señaló.
En ese contexto, la IA ocupó un lugar destacado en la discusión. “No se salva ninguna industria del impacto de la inteligencia artificial. No verla es un error grande a nivel país, empresarial y ciudadano”, afirmó. No obstante, aclaró que el impacto no debe interpretarse únicamente como una amenaza. “Puede ser una herramienta muy positiva. Si se sabe usar, puede generar cambios muy importantes en la vida laboral, empresarial y personal”, concluyó.



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