12 de febrero 2026 - 15:42

¿Puede un mercado internacional favorable impulsar la industria frigorífica uruguaya?

El 2025 estuvo marcado por un escenario heterogéneo entre las empresas del sector que, igualmente, logró ingresos récord por exportaciones de carne.

El mercado cárnico internacional seguirá con un buen escenario de precios, pero pdoría no ser suficiente para la industria local.

El mercado cárnico internacional seguirá con un buen escenario de precios, pero pdoría no ser suficiente para la industria local.

AFP

La industria frigorífica atraviesa un momento complejo y heterogéneo que afecta de manera diversa a las empresas del sector, pero que se caracteriza por situaciones de cierres totales, despidos, funcionamiento intermitente y baja en la actividad; ¿puede cambiar este presente dificultoso a partir de las condiciones internacionales?

El 2025 fue un año excepcional para la carne, y eso se pudo observar en los ingresos récord en las exportaciones de este producto —el principal de la canasta exportadora uruguaya— que, a su vez, explicaron buena parte del gran desempeño de las colocaciones del año pasado. La principal razón detrás de esto fueron las buenas condiciones del mercado internacional, con un aumento de precios que se fue consolidando de manera progresiva.

Lo más llamativo de estos importantes resultados es que se dieron de manera paralela a una situación compleja en el sector cárnico a nivel local, en la cual destacaron los problemas en algunos frigoríficos en particular: Lorsinal, Rosario, Somicar, Florida fueron algunos de los nombres que se repitieron a lo largo de los meses por paros en la actividad, despidos y envío a seguro de paro de sus trabajadores. Otro caso significativo es el de Casa Blanca que, luego de varias idas y vueltas, anunció esta semana el cese de 110 empleados, en el marco de una reestructuración.

Con estos antecedentes, ¿qué tanto puede influir un mercado internacional positivo en mejorar el actual escenario de la industria frigorífica?

El mercado internacional se mantiene con un escenario de buenos precios

Mientras en Uruguay continúan las malas noticias ligadas al sector frigorífico, a nivel internacional, los precios superaron esta semana las referencias máximas de 2022, y empieza a confirmarse la estabilidad de este escenario, a medida que se reducen los temores de una brusca caída en los valores, como sucedió cuatro años atrás.

Las expectativas son que, salvo que ocurran eventos excepcionales —sobre todo, a nivel geopolítico—, la oferta y la demanda se mantengan estables; y, por lo tanto, también ocurre con los precios.

Actualmente, los precios del ganado a faena, así como los de todo el complejo ganadero, incluyendo reposición y cría, mantienen una fuerte tendencia alcista que ha predominado todo el año, con unas condiciones de mercado signadas por oferta limitada de animales y una alta demanda internacional.

Es así que los mejores novillos se pagan a 5,70 dólares por kilo, entre 10 y 15 centavos más que una semana atrás y en valores récord. La ventana de faena de corral para la cuota 481 y la incertidumbre que genera la falta de lluvias no parecen ser factores suficientes para influir en la tendencia al alza, que continúa.

Los analistas coinciden en un diagnóstico: es evidente la necesidad de mayor faena por parte de la industria, y es por ello que convalida los altos valores actuales.

Efectos de la sequía y poca faena

Mientras que los buenos precios siempre son una gran noticia para los productores, todo parece indicar que no tendrá un efecto necesariamente positivo en la industria frigorífica. Y esto es porque, sobre todo a nivel local, esos altos valores están sostenidos — o convalidados— por una faena insuficiente.

En el plano industrial, el sector todavía se ve afectado por las consecuencias de la sequía histórica de 2023, que redujo exponencialmente el ganado disponible para faenar. La actual situación de déficit hídrico tampoco ayuda, aunque las lluvias esperadas para los próximos días podría llevar un respiro a las expectativas productivas. Y habrá que esperar hasta fin de mes —o, incluso, un poco más—, cuando llegue la zafra de terneros, para ver el volumen de operaciones que se concreten en un contexto de alta demanda de novillos. Si todo sigue en la misma línea que los negocios recientes, la oferta no estaría a la altura.

Mientras tanto, desde la Federación de Obreros de la Industria de la Carne y Afines (Foica) advierten que solo entre 10 y 11 de los frigoríficos del país presentan "una situación laboral estable": "El resto enfrenta distintos niveles de dificultad, baja actividad, funcionamiento intermitente o cierre total”.

Uno de los motivos es la baja faena, pero también las condiciones específicas que impone el mercado externo para la colocación de ganado: las cuotas de exportación exigen condiciones específicas de producción y materia prima que implican costos no muchas veces accesibles para el grueso de la industria, que tampoco tiene los fondos necesarios para encarar las inversiones en tecnología e innovación requeridas.

Un buen precio internacional para estos establecimientos, si no cuentan con el mercado para colocar el producto o, siquiera, con los animales faenados, no parece ser la respuesta para el problema que afronta —de forma heterogénea— el sector.

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