24 de mayo 2024 - 00:00

Chicharrita: expertos piden esperar hasta julio para tomar decisiones en la siembra de maíz

El vector que provoca la enfermedad del spiroplasma le dio un golpe certero al cereal. Los sectores público y privado realizan un trabajo en red para recabar datos que permitan reducir el riesgo y la incertidumbre que tienen los productores.

Siembra de maíz. Los sectpres público y privado trabajan en conjunto para tomar decisiones.

Siembra de maíz. Los sectpres público y privado trabajan en conjunto para tomar decisiones.

Nadie sabe cuánto se sembrará en la próxima campaña de maíz. Es que la chicharrita, vector de la enfermedad del spiroplasma, dejó a muchos productores que sembraron maíz tardío (en un escenario post sequía) al borde del abismo y con muchas dudas de cara al ciclo agrícola 2024/25.

Hasta ahora, según datos mencionados en el Congreso Maizar 2024 por Pablo Cortese, presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), se estima que las pérdidas se ubican entre el 10 y 15% de la cosecha. Es que en la zona núcleo los rendimientos cayeron en promedio un 30% con importantes variaciones según el área que se ponga bajo la lupa, lo que implica un panorama caótico como hace décadas no ocurría.

La estimación de producción para la campaña de maíz cuando comenzó el ciclo se ubicaba en torno a los 56 millones de toneladas, sin embargo los recortes constantes semana tras semana encuentran esas mismas proyecciones en apenas 46,5 millones de toneladas. El dato corresponde al último reporte de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, es decir que por esta enfermedad se perdieron casi 10 millones de toneladas y el partido aún no terminó.

Para abordar esta problemática, el Gobierno impulsó la conformación de un Comité de Crisis, integrado por técnicos de las entidades agropecuarias y profesionales del INTA. También participa personal del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya que se realizará un seguimiento del clima para monitorear las bajas temperaturas durante el invierno que serían clave para reducir la población de esta plaga.

En este contexto, el SENASA se movió rápido ante el pedido de las empresas y apuró la inscripción de emergencia de fitosanitarios para el manejo de la plaga, ya que no había ninguno anotado en los registros. Al día de hoy hay siete productos formulados (de aplicación foliar o de curasemillas) que podrían contribuir a la estrategia general para aplacar los efectos del vector.

Fernando Guerra, gerente de desarrollo de producto en KWS Argentina aseguró a Ámbito que “estamos ante el impacto más fuerte en un cultivo extensivo por una enfermedad. Hay un sentimiento de enojo, pero hay que reaccionar rápido, trabajar de manera colectiva y planificar porque el maíz esta dentro de nuestra estructura económica”. La empresa -que tiene fuerte presencia en Brasil- cuenta con mucha experiencia en el combate contra el spiroplasma, por eso Guerra advirtió que cambió el diálogo con ellos: "creíamos que esto no nos podía pasar pero ahora charlamos de igual a igual”.

maiz chicharrita
La chicharrita provocará grandes pérdidas en la cosecha.

La chicharrita provocará grandes pérdidas en la cosecha.

Maíz: la esperanza esta puesta en el trabajo colaborativo

Mas allá de la experiencia que puedan aportar las empresas semilleras o proveedoras de fitosanitarios que tienen presencia en Brasil, donde el spiroplasma es algo habitual, la mayor esperanza del sector privado y de los productores está depositada en la Red Nacional de Monitoreo de la chicharrita del maíz, que se acaba de conformar. Esta red está integrada por Aappce, Aapresid, Aacrea, Eeaoc y Maizar, aunque está abierta a otras instituciones interesadas en participar. Trabajará durante tres años, informará sobre la dinámica poblacional del insecto y analizará la efectividad de los híbridos ofrecidos en el mercado.

Las empresas también buscan ofrecer nuevas soluciones, por eso participan junto a Maizar aportando información y recomendaciones. Nicolás Bertolotti, director de desarrollo de producto para el negocio de semillas de Syngenta, aseguró a Ámbito que se esta trabajando para ver cuáles fueron las causas de la feroz aparición del spiroplasma para tratar de evitar que se repitan. “Debemos empezar a monitorear al vector para que al momento de la siembra, todos los actores de la cadena tengamos la información necesaria para tomar las mejores decisiones. Avanzar con la red de monitoreo nacional que incluye a todos los actores del sector nos permitirá lograr mejores resultados".

En este sentido, Manuel Areco, gerente de producto maíz en Bayer para cono sur, aseguró a Ámbito que “la idea es abordar el problema con una mirada integral, no sólo enfocarnos en el hibrido. Estamos poniendo el foco en practicas de manejo y de prevención para minimizar el impacto, tales como el seguimiento de las temperaturas, el monitoreo y un fuerte mensaje acerca del control de plantas voluntarias (maíz guacho). La idea es poder arrancar la próxima campaña con poblaciones de chicharrita mucho menores. Con la red de monitoreo vamos a apalancarnos, pero aquí hay dos grandes pilares que son la colaboración y el manejo porque la solución es integral y colaborando entre todos.

Según Bertolotti, “vamos a un manejo regional pero no con una única solución para todos. Tenemos informes de los últimos cuatro años de la zona núcleo donde hay rindes muy buenos. En esas situaciones la siembra de maíz en fecha temprana tiene un muy bajo riesgo de encontrarnos con la enfermedad. Para el resto, habrá que avanzar paso a paso, revisar la información que se tiene, observar cómo manejar el maíz guacho y evaluar cómo se avanza en cada lote".

No sembrar, no es una opción

El maíz es un cultivo muy relevante para la economía argentina no sólo por el volumen producido sino fundamentalmente por el rol que cumple en el esquema de rotaciones, especialmente en el norte del país. A pesar de esto, hay productores que tienen dudas y no saben si sembrarán sorgo, maíz o si directamente harán monocultivo con soja.

Adrián Poletti, titular de la consultora Poletti y Asociados, advirtió por el rol que cumple la siembra de maíz de segunda en la rotación de los cultivos, especialmente para acompañar planteos con legumbres. El experto explicó a Ámbito que “el gran desafío va a estar de Jesús María hacia el norte, porque si tomamos desde ahí hasta el NOA, los porotos son el segundo cultivo en importancia luego de la soja. Es fundamental que no perdamos las gramíneas. Seguramente se sembrarán híbridos tropicales (que toleran mejor el spiroplasma) en detrimento de los templados y eso va a requerir un ajuste en todo el sistema económico porque esos híbridos tropicales tienen menor productividad y con los alquileres actuales los números no cierran. Lo peor que se puede hacer es prescindir de esa rotación, porque sino en dos años vamos a tener problemas con otra plaga, que es el picudo. Sacar al maíz de esa rotación significa aumentar exponencialmente la población de picudo y correr el riesgo de que se disemine a otra zona. No podemos tomar decisiones libremente y decir no sembramos mas maíz”.

Habrá que trabajar y encontrar respuestas para muchos interrogantes de cara ala próxima campaña. Sin dudas, el maíz es un cultivo clave para la actividad agroindustrial y si bien tuvo su pico máximo de intención de siembra en la campaña 2018/19, cuando se implantaron 7,7 millones de hectáreas, toda la cadena esta convencida de que el cereal tiene mucho camino por recorrer.

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