1 de septiembre 2017 - 15:50

¿Los robots pueden reemplazar en unos años a los maestros?

¿Los robots pueden reemplazar en unos años a los maestros?
Por Edgardo De Vincenzi (*).-

¿Porque creemos que el avance de la tecnología, mejorará la calidad educativa y empresarial? La adopción de la robótica y tecnología, son necesarias en los sistemas, pero como medio, no como fin. 

La robótica avanza y se introduce cada vez más en la industria generando impacto en los niveles de empleo. Muchas empresas optan por los robots para aumentar sus ingresos, porque a partir de los mismos, reducen los costos e incrementan la producción.

Para que esto no suceda, la sociedad debe estar educada y preparada para tareas complejas; ya que muchos trabajos, podrán ser reemplazados por la robótica. Los profesionales instruidos y no educados, ya son superados por los robots.

Por ello necesitamos profesionales cualificados que requieran una mayor creatividad y resiliencia, para que puedan subsistir y adaptarse a este mundo tecnológico. El que no se educa para ser creativo, es un "discapacitado social", frente a la calidad y cantidad de un robot tecnológicamente desarrollado. Es necesario afianzar el don de la creatividad, porque eso es lo que precisamente nos diferencia de un robot.

Actualmente, nos atraviesa un sistema de consumo que influye en aquellas personas que creen que el crecimiento y la calidad se logran con la sumatoria de datos, con lo que genera la tecnología. Algo así es lo que atraviesa hoy al paradigma educativo dentro de las aulas.

Ante este panorama surge la pregunta: ¿Por qué es importante ir a la universidad? La educación personalizadora, que guía al alumno desarrolla la pasión inteligente, que caracterice la ética - educar en valores-, la moral -educar los vínculos que perduran a lo largo de la vida- la creatividad, fundamental para la vida profesional, que es lo que muchas veces nos distingue -para educar la resiliencia- en un proceso de aprender a aprender, a emprender e innovar, en tiempo y forma, a lo largo de toda la vida; en un proceso que identifique en cada uno de los momentos en que está hecha la vida, para aumentar la autoestima, la voluntad, el sacrificio, la creatividad y la perseverancia, en un medio limpio, ordenado, funcional y estético. 

Cada vez más tareas, antes realizadas por los humanos, ahora son desempeñadas por ordenadores y robots. Estamos inmersos en una nueva revolución que no contribuirá al desarrollo personal de las personas es por eso que necesitamos ir a la universidad para "abrir la mente", comprender y aprender la utilidad de lo bueno, para luego mejorarlo, compartirlo y trascender.

(*) Rector de la Universidad Abierta Interamericana, Presidente del Consejo Mundial de educación.

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