El gerente de Soluciones Empresas, Instituciones y Sostenibilidad de BBVA en Argentina, Alejandro Chiaradía, se refirió al futuro de las empresas en la transición energética, al disertar durante el primer panel de Ámbito Debate sobre Desarrollo Sostenible.
En el marco del evento, que contó con la moderación del jefe de redacción de Ámbito, Ariel Basile, Chiaradía destacó que el Grupo BBVA “se planteó el negocio sostenible como una de las prioridades en la estrategia a nivel global desde 2018, buscando como banco universal acompañar la transición en todos los segmentos, sean empresas o personas naturales”.
“Para eso determinó una inversión muy relevante, que eran 300.000 millones de euros para canalizar fondos hacia esa transición hasta 2025 y en 2024 se cumplieron. Ahora, para 2025-2029 se duplicó esa ambición, con 700.000 millones a nivel global”, indicó sobre la misión de la compañía.
Al puntualizar en Argentina, el referente de BBVA destacó que “movilizamos recursos vía préstamos o mercado de capitales cerca de 805.000 millones de pesos” y anticipó que este año está previsto “un porcentaje incremental” y aclaró: “Nos está yendo muy bien”.
Alejandro Chiaradía VIDEO
El asesoramiento a empresas en la transición energética
Como una de las patas fundamentales de la compañía, Chiaradía valoró el “acompañamiento proyectivo” que brinda la firma en la transición energética de las compañías. “Hay tres pilares para el negocio sostenible: uno es la acción climática, la renovación de energía, el uso de renovables, el menor consumo energético; la parte de capital natural y el negocio de agricultura que es relevante en América Latina; y la parte social o crecimiento inclusivo, que es la infraestructura, emprendimientos y todo el financiamiento de las pymes”, precisó.
En ese sentido, consideró que “en América Latina en particular, a diferencia de Europa, notamos como holding que gran parte de la demanda es infraestructura, conectividad y la parte laboral y de salud, donde hay mucha demanda y mucho por hacer, con los socios multilaterales que nos acompañan en el financiamiento”.
Así, definió que en la región “es importante la parte de crecimiento inclusivo, porque puedo financiar los mejores proyectos, pero acompañar en lo que es la transición a mejorar la deuda social”. “En Argentina, la canalización de recursos es 55% capital natural y energía y 45% desarrollo sostenible o crecimiento inclusivo”, precisó.
En la misma línea, se refirió a las empresas más chicas y explicó que “el asesoramiento es más relevante para que tengan una valoración inicial y después un programa para la transición energética que va a reducir los costos y es una ventaja competitiva muy fuerte” y destacó que “la sostenibilidad es un tema de supervivencia y resiliencia, porque es necesario para formar parte de una cadena de valor de grandes mercados o para exportar sus productos”.
El interés de empresas e inversores por combinar finanzas y sostenibilidad
Al poner el foco en el avance de la sostenibilidad en las finanzas, Chiaradía analizó que “hay diferentes ejes en el sistema financiero en general para canalizar recursos” y graficó: “Uno es el financiamiento de proyectos y activos que, en lo que es la parte climática, es una inversión productiva que tenga menor impacto de residuos, mejor uso de energía. Es decir que no sólo sea un ahorro, sino que tenga un mejor impacto ambiental”.
Y agregó: “El otro es cómo logramos acompañar a las empresas, insisto en las medianas o más chicas, para que se certifique y pueda tener una política ESG. Más allá de lo que es el financiamiento puro, donde hay menores barreras de entrada y mayor acceso, lo más importante es la etapa previa, que es donde más nos necesitan en el sistema financiero”.
“Más allá de financiarte, es qué puedo hacer para ayudarte en esta transición como empresa y es ahí donde notamos que esas empresas medianas necesitan una valoración inicial”, explicó el referente de BBVA y puntualizó: “Nosotros usamos herramientas de IA para hacer una evaluación en función a tu escala, tu sector económico y tu región. Incluso en relación con pares y mercados, para ver cuánto da tu score en ESG”, detalló el referente de BBVA.
En esa línea, aclaró que “a partir de eso, se hace un plan conjuntamente con la empresa para mejorar ese scoring, que no es solamente para acceder a nuevos mercados y formar parte de una cadena de valor de proveedores, sino también para que esa empresa tenga resiliencia y pueda sobrevivir en un mercado mucho más competitivo”.
Para Chiaradía, “no es solamente un tema de ahorro o de cuota de mercado, es un tema de resiliencia y superviviencia” y agregó: “Si no te aggiornás, nunca vas a formar parte de una cadena de valor de una gran empresa corporativa por no calificar y vas a estar limitado en el mercado interno y mucho más en el externo. Ni hablar de acceder a inversores para aumentar tu capital e incluso es importante para atraer talento”.
La reconversión hacia la sostenibilidad y los factores ESG
Por otra parte, Chiaradía puso el foco en los cambios “de alcance 1”, entre los que incluyó “un plan de reducción del uso de energía y un uso eficiente hídrico, que si bien no somos una industria, son dos factores relevantes”, así como el “alcance 2”, que implica la energía indirecta sobre el consumo asociado.
Sin embargo, puso el foco en el “alcance 3”. “Es lo más importante, lo colaborativo. Hay diferentes niveles de capacitación, el uso de tickets aéreos, carpooling y temas de movilidad que tienen impacto en net zero. Eficientizar la movilidad en el día a día tiene un impacto enorme. Y también está el factor de cómo logramos generar incentivos para que nuestros clientes vayan al parque eléctrico o híbrido y no al convencional”, detalló.
A modo de cierre, puso el foco en energía, minería y sectores como la industria automotriz, acerera y cementera. “El desafío más fuerte es cómo te ayudo para convertirte. De hecho, está previsto para los próximos 50 años, que un 5 o 10% del PIB global sea en inversiones para energías muy relevantes y mucho de esto va en esta reconversión”, aventuró.
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