25 de mayo 2005 - 00:00

Cambian carátula de controvertido caso

El fiscal de Instrucción de Río Cuarto Fernando Moine imputó a Mariela Galíndez por la muerte del joven Fernando Quiroga, quien falleció el lunes tras permanecer internado 11 días en el Nuevo Hospital de esa ciudad ubicada a 226 kilómetros de la capital provincial. Es que la causa estaba caratulada «lesiones gravísimas», un delito excarcelable, pero tras la muerte del delincuente herido se modificó a «homicidio simple», el cual prevé penas de entre 8 y 25 años de cárcel. El gobernador de la provincia, José Manuel de la Sota, se mostró partidario de que Galíndez continúe en libertad, ya que consideró que «es una mamá que tiene un hijo con capacidades diferentes, que merece estar en su casa. Aunque le hayan cambiado la carátula no se va a escapar a ningún lado».
«Estoy seguro de que así como deben llorar los familiares del delincuente que murió, ella también está llorando, porque me imagino la impresión que debe tener en su corazón de que haya muerto la persona que atropelló», dijo el mandatario cordobés. Además, agregó: «Doy una opinión como gobernador, como una persona igual que ustedes. A mí me parece que una mamá, que reacciona de esa forma porque le están robando, no se convierte en asesina de un día para otro. Estaba con su hijo, que es discapacitado y, de repente, le roban y reacciona de esa manera».
 El hecho
El hecho que se le imputa a la mujer ocurrió el 12 de este mes, cuando se encontraba con su marido cargando bultos en un automóvil frente a su casa de la ciudad de Río Cuarto, y fue sorprendida por Quiroga y un cómplice con intenciones de robo. Galíndez persiguió con su automóvil a Quiroga, que huyó en una bicicleta, en tanto que su marido salió detrás del otro delincuente, quien se había apoderado de un maletín, que logró recuperar. La mujer, al alcanzar a Quiroga, lo atropelló con el auto y le provocó gravísimas heridas.

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