7 de octubre 2005 - 00:00

Inflación: temen provincias por suba de deuda

La incidencia del CER afecta a los Bonos Garantizados (BOGAR) 2018, con los cuales la Nación motorizó el megacanje de deuda provincial en agosto de 2002, por $ 19.300 millones; los BODEN 2013 (unos $ 4.500 millones) destinados al rescate de cuasi monedas provinciales lanzado en 2003; y los alrededor de $ 7.500 millones de vencimientos de deuda de 2005, que corresponden a la acumulación de los sucesivos Programas de Financiamiento Ordenado (PF0) con que cada año, desde 2002, la Nación refinancia los pasivos provinciales. Las provincias endeudadas firmaron en gran mayoría sus respectivos PFO 2005, que no hacen más que perpetuar la atadura a títulos ajustados por el CER, sobre una deuda que en 75 por ciento está contraída con la Nación.Esta mochila crecerá en 2006, cuando las provincias deban pagar amortizaciones por más de $ 8.200 millones, de los cuales $ 4.000 millones corresponden a BOGAR y PFO (2002 a 2004).
«En una primera etapa, en febrero de 2002 se pensaba en un dólar de cualquier precio y entonces un ajuste de intereses en pesos era siempre una salvación», reconoció a Ambito Nacional el ministro de Economía de Catamarca, Jorge Greco, intentando explicar el origen del problema.
Lo que entonces fue una suerte de salvavidas que permitía escapar de las desconocidas y posibles fluctuaciones futuras del dólar, hoy es un factor de seria complicación para las provincias.
«No podemos sentirnos culpables ahora que el dólar se estabilizó en $ 2,90, porque eso era impredecible hace tres años, pero tampoco podemos ocultar que estamos comenzando a preocuparnos por el avance de la inflación y el efecto del CER», indicó otro titular de cartera económica, el misionero Daniel Hassan.
La acción del CER sobre la deuda provincial incluso fue comparada en un distrito con el
Indice de Ajuste Financiero que el Banco Central dispuso en abril de 1980 y entonces transformó en impagables los créditos hipotecarios.
En abril de 2004, 57 por ciento de la deuda provincial estaba compuesta por los intereses de la pesificación y el CER. A fin de ese año, el valor superaba 60 por ciento y hoy algunos ministros de Economía especulan en que alcanza alrededor de 75%.
«Hay que tener en cuenta que el grueso de la deuda en su momento era dolarizada y hoy se le aplica el CER. De un peso igual a un dólar pasó a un peso con cuarenta más el CER, y prácticamente estamos con una deuda que en términos de dólar está implicando algo así como dos treinta o dos cuarenta pesos por cada dólar original», afirmó el ministro de Economía chaqueño,
Roberto Dell’rto.
Desde las provincias señalan que en su momento se armaron los títulos con una tasa de inflación de 6,5%, pero ahora estarían terminando el año en 12%.
«Hay una diferencia muy grande que habría que empezar a pensar en refinanciar», arriesgó un ministro provincial, especulando con que el problema pueda ser incluido en la negociación del PFO 2006.
El problema es que no se puede cambiar de título -
«están en manos de particulares y hacerlo sería un fraude», reconocen en el interior-, por lo que la solución requeriría una compleja ingeniería financiera.
«Creo que esto va a necesitar de una política de Estado a nivel nacional, que reconozca esta situación, que no es privativa de ninguna provincia en particular, sino que
es común a las jurisdicciones endeudadas del país, que son más de la mitad», señaló Dell’rto, quien agregó: «Inclusive el mismo ministro de Economía (Roberto Lavagna) canceló la posibilidad de emitir bonos con ajuste CER y le prohibió al Banco Central tomar bonos con ajuste CER como las Lebac».
Por su parte, desde las provincias matizan que tanto en 2004 como en 2005 el crecimiento de los recursos ha superado al incremento del CER, por lo que
«no se puede justificar un desfinanciamiento por culpa de la inflación», en palabras del catamarqueño Greco. Esta situación, sin embargo, mutaría negativamente en caso de que el aumento del gasto evidenciado este año se mantenga durante 2006 y se conjugue con una desaceleración de la economía argentina.

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