3 de octubre 2005 - 00:00
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Otro que llegó ayer desde Rosario para sumarse a los festejos que se realizaban en el Hotel de Turismo fue el presidente de la UCR nacional, Angel Rozas, acompañado por el primer candidato del radicalismo por la Ciudad de Buenos Aires, Facundo Suárez Lastra. Los radicales celebraron la tercera victoria del año, anotando la gobernación de Santiago del Estero y las convencionales en esa misma provincia.
Muy lejos quedó ayer la fórmula Carlos Rubín-Estela Robaina, de Unidos por Corrientes -agrupación del histórico Partido Nuevo con peronistas disidentes, autonomistas y liberales-, que con poco más de 30% de los sufragios vio truncado el sueño de llegar a un ballottage, algo que hubiera sucedido si la lista ganadora no alcanzaba 50 por ciento.
En tercer lugar quedó Proyecto Corrientes (Gustavo Canteros-Walter Nigri), la lista del empresario yerbatero Adolfo Navajas Artaza, con un pobre 6%.
Hegemonía
El triunfo consolida al Frente de Todos como fuerza hegemónica en la provincia, en detrimento del tradicional Partido Nuevo (PaNu), de Raúl «Tato» Romero Feris, que si bien no compitió personalmente por ningún cargo -está impedido judicialmente-, se ve derrotado por segunda vez consecutiva a manos de la UCR en elecciones para gobernador, luego de más de una década de comandar la política correntina. La caída del PaNu fue total, alcanzando incluso un bastión que mantenía invicto, como la ciudad capital de Corrientes (ver aparte).
La jornada se anticipaba mucho más complicada para el oficialismo, con profusión de denuncias de fraude desde la oposición. Para colmo, el domingo amaneció con mucho calor y con un piquete en el puente Corrientes-Resistencia (Chaco), que impedía el traslado de los votantes correntinos que viven en la ciudad chaqueña de Resistencia.
Pero nada de esto continuaba en horas de la tarde. El piquete había cedido, no prosperaron las quejas rivales y los boca de urna sólo daban buenas noticias para el Frente de Todos, que anotará el domingo 2 de octubre como una fecha histórica, en la que sepultaron el fantasma de Romero Feris y el PaNu.
Queda para los correntinos analizar qué cambio implica para la política local la sucesión de los Colombi en el poder y su poco estable vínculo con el PJ que encabeza el actual vicegobernador, Eduardo Galantini. Fue justamente el descontento peronista por ser furgón de cola de la UCR el que hizo crecer este brote opositor de Rubín y compañía. La rebelión no funcionó, pero no deja de ser una alerta, que en el futuro no sería tan simple de aplacar a través de la amistad Colombi-Galantini o negociando que el PJ encabece las listas de candidatos legislativos, como sucedió esta vez.
Para evaluar las aspiraciones hegemónicas de la UCR vale recordar que Ricardo Colombi vio frustrado su intento de reelección luego de que la oposición panuista trabó la reforma constitucional en la Legislatura. Pese a esto, se decidió mantener el apellido y se postuló al primo Arturo. Esto no impide que el saber popular distinga claramente los hilos con los que Ricardo maneja la política local.
El camino del actual gobernador se ilumina ahora, ya que es el tercer candidato a diputado nacional de la lista de Frente de Todos y, de reiterarse una victoria tan contundente el 23 de octubre, Colombi estaría ingresando en el Congreso nacional, algo que no estaba en mente de muchos.
Por su parte, si se trata de detectar «titiriteros» de los candidatos, detrás de Ricardo Colombi en el Frente de Todos o Romero Feris en Unidos por Corrientes se postularon dos figuras de mayor envergadura: Kirchner y su archirrival Eduardo Duhalde. El santacruceño apostó todo por la alianza oficialista. Sin importar que ésta estuviera liderada por radicales puso su cuerpo en la campaña, viajando a la provincia el pasado lunes con $ 1.800 millones bajo el brazo. La sintonía K con la UCR no es nueva, y se da también en Santiago del Estero, Mendoza y Tierra del Fuego, donde el gobernador Jorge Colazo incluso ya decidió cambiar de sello mudándose al Frente para la Victoria (ver página 25).
Duhalde, en tanto, pese a no sintonizar con el menemismo explícito de Romero Feris, puso a sus hombres a trabajar para Unidos por Corrientes, al cual dio su velado respaldo el mismo lunes en que Kirchner visitó la provincia, compartiendo con Rubín una tarde de pesca y ajedrez en Paso de la Patria.




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