26 de octubre 2005 - 00:00
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Del lado de los oficialismos triunfadores radicales sobresale Santiago del Estero, donde el gobernador Gerardo Zamora fue respaldado con 70% del voto favorable al Frente Cívico por Santiago, que también integra al PJ kirchnerista. Corrientes es otro caso, allí la UCR lidera una alianza con el justicialismo llamada Frente de Todos, que logró 64% de los votos. Esta cifra respalda la gestión del saliente mandatario Ricardo Colombi y de su entrante primo Arturo, que asumirá en diciembre. El resto de los gobernadores que merced al voto del domingo pueden ostentar un electorado mayoritariamente a su favor son los peronistas de Santa Cruz, Sergio Acevedo (53%); La Rioja, Angel Maza (53%), y Chubut, Mario das Neves (51%); así como el radical de Chaco, Roy Nikisch (56%).
Quizás no sea azaroso resaltar los vínculos familiares de los principales candidatos a legislador nacional que se presentaron el domingo en las provincias donde el oficialismo ganó con holgura: Beatriz Rojkés, esposa de Alperovich; Adolfo Rodríguez Saá, hermano de Alberto. Vale señalar también al gobernador riojano Angel Maza, que se presentó él mismo, y a Alicia Kirchner, la hermana del Presidente que lideró lista en Santa Cruz.
El correntino Ricardo Colombi traccionó votos desde la lista de diputados del oficialismo y logró entrar al Congreso pese a ocupar el tercer lugar. Por su parte, otra figura de peso que dio nombre a la victoria fue el titular del radicalismo nacional Angel Rozas, que lideró la performance radical en Chaco.
Otro factor que «ayudó» a victorias resonantes fue el apoyo de la Nación, con suculentos anuncios de obras públicas a cargo del gobierno federal, y las visitas del propio Kirchner al interior, respaldando gobernadores. Aun así, los efectos de este espaldarazo no quedaron del todo probados: fueron de gran ayuda en casos con Corrientes o La Rioja, por dar dos claros ejemplos, pero no tuvieron misma repercusión en Santa Fe y Catamarca, aunque puede que hayan morigerado la derrota.
Por su parte, en algunas provincias el gobierno de turno alcanzó importantes victorias, ampliando su poder legislativo a nivel nacional y local, pero a la hora de observar los porcentajes del triunfo, los mismos no son tan elevados e, incluso, en otros distritos con electorados más polarizados hubieran sido los números de la derrota.
Estos últimos casos tienen ejemplos en Córdoba, Mendoza, Buenos Aires, donde el oficialismo ganador chocó igualmente contra una oposición diversa y con cierto poder, que provoca una mayor distribución del voto.
Vínculos
Como anomalía se anotan las oposiciones que dieron vuelta la relación de poder. El papel destacado es para el Frente Progresista Cívico y Social de Santa Fe, que con el socialista Hermes Binner a la cabeza (ganó con 42%) dio un sacudón al gobierno del justicialista Jorge Obeid.
Por su parte, el Frente Cívico y Social de Catamarca perdió su primera elección desde que fue creado en la década del ’0 por los Castillo. Fue a manos de Frente para la Victoria que con 35% de los votos confinó a la alianza liderada por la UCR a un segundo lugar (33%). La señal de alerta la recibió aquí el gobernador Eduardo Brizuela del Moral.
Finalmente, en Río Negro, el liderazgo del radical Miguel Saiz fue puesto en tela de juicio a la luz del segundo puesto que ocupó, detrás del Frente para la Victoria, que lo superó por una diferencia de 43% contra 38%.




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