Buenos Aires - La Legislatura bonaerense convirtió en ley ayer el proyecto de reforma impositiva enviado por el gobernador Daniel Scioli, que contempla la extensión del cobro de Ingresos Brutos a grandes industrias hoy exentas y el aumento de esa alícuota a grandes comercios, entre otras medidas, para incrementar la recaudación en cerca de $ 2.200 millones anuales. La iniciativa -que generó previsible malestar entre los sectores empresariales directamente impactados- incluye además la derogación definitiva del ya suspendido impuesto a la riqueza de Felipe Solá y la exención del pago del Inmobiliario Urbano para viviendas con valuaciones inferiores a 100 mil pesos. Cerca de las 21, la Cámara de Diputados avaló la iniciativa, con el voto positivo de los legisladores del oficialista Frente para la Victoria-PJ, de la Concertación (radicales K), y de la UCR (la apoyó en general, aunque con objeciones en particular). En cambio, se opusieron en el recinto los diputados del PRO, de la Coalición Cívica y de Recrear. La discusión incluyó tironeos en torno a las amplias facultades que el proyecto le asigna al recaudador Santiago Montoya en materia de estrategias contra la evasión. Finalmente se aprobó otorgarle a Arba las herramientas legales para el control del rendimiento de los campos, y para verificar si el sector cumple con el pago de Ingreso Brutos. La sesión en el Senado, en tanto, arrancó poco después, y concluyó con la transformación en ley de la iniciativa, a pesar del voto en contra de la UCR. El texto del proyecto sufrió una inesperada modificación -previa a la discusión- de último momento, de la mano de la inclusión por parte del ministro de Economía, Rafael Perelmiter, de un incremento de 3,5% a 6% de la alícuota de Ingresos Brutos que tributa el juego -bingos y tragamonedas- en la provincia. «Fue un error material del Ejecutivo, que lo planteó a las bancadas y todos estuvieron de acuerdo en incorporar el cambio», explicó una fuente del oficialismo el cambio de Perelmiter, que siguió la discusión en el recinto También se consensuó quitar el tope de $ 200 millones -a pedido de intendentes- a la creación de un fondo para municipios, para compensar la eliminación de las tasas de Abasto y de Publicidad Interior. Además se acordó que el sector de la construcción con contrato de obra con el estado provincial seguirá abonando una alícuota de 2,5%, mientras que también se suavizó la situación de recolectores de residuos. La aspiración del Ejecutivo bonaerense es incrementar la recaudación provincial en cerca de $ 2.200 millones ($ 900 millones en lo que respecta a lo que queda de 2008). La postal oxigenará las arcas locales, sobre todo luego del impacto desatado por el conflicto del campo en materia de ralentización de la recaudación provincial y de desaceleración de los envíos de coparticipación. Pero ese futuro bienestar de los bolsillos locales no conmovió a los sectores empresariales impactados por la medida, que salieron a cuestionarla públicamente, alegando que generarán pérdida de competitividad, aumentos de precios y caídas en las ventas. Entre las entidades que alzaron la voz en contra se encuentran la Unión Industrial Argentina, la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina y la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios. En contraposición, celebraron el hecho de que las pymes no se verán impactadas tanto la Unión Industrial de Buenos Aires como la Federación Económica de Buenos Aires.
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La reforma de Scioli no sólo tiene un fin recaudatorio sino que apuesta además a simplificar el sistema impositivo, al llevar de 17 a 6 (más las especiales) el número de alícuotas del impuesto a los Ingresos Brutos. Entre otras medidas, la avanzada incluye: c La extensión del cobro de Ingresos Brutos a industrias con una facturación superior a $ 60 millones anuales, hoy exentas y que pasarán a tributar una alícuota de 1%. Representan sólo 2% de las industrias, aunque concentran 68% de la facturación. Las pequeñas y medianas industrias, en tanto, seguirán exentas. c La elevación de 3,9% (incluyendo la sobretasa de 30%) a 4,5% de la alícuota de Ingresos Brutos para comercios con una facturación superior a $ 30 millones anuales (que alcanza a 1% de los contribuyentes del sector -2.100 comercios sobre cerca de 222.000-, que representan sin embargo 55% de la base imponible). Los pequeños y medianos comercios, en cambio, pagarán 3%. c La aplicación de una alícuota de 3% para establecimientos industriales radicados fuera de la provincia con ventas en el distrito, para favorecer la radicación de industrias en tierra bonaerense. c El incremento de 3,5% a 6% de la alícuota de Ingresos Brutos que pagan bingos y tragamonedas en la provincia. c La exención del pago del impuesto Inmobiliario Urbano para cerca de un millón de casas de familia con valuación fiscal menor a 100.000 pesos.
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