5 de agosto 2005 - 00:00

Visita de Kirchner recalentó ayer clima electoral

La visita de Kirchner a La Rioja se lee como parte de su constante actividad electoral en el interior -hoy estará en Neuquén, en el hostil terreno del ultraopositor Jorge Sobisch-, de cara a lo que llama un «plebiscito» a su gestión, y que en octubre próximo enfrentará en estas tierras al gobernador Angel Maza, como representante de la Casa Rosada, con Menem -el domingo deberá sortear internas-, por bancas para el Senado nacional.Midiendo fuerzas y para completar el escenario político, Menem -que ayer había atacado a Kirchner con críticas por «estar en campaña permanente» y pronosticado que terminaría en «un neuropsiquiátrico o en la cárcel»- encabezó ayer su propio acto paralelo: una caravana por varias localidades que incluyó a San Blas, el departamento mazista por excelencia, y culminó en Anillaco, con cena popular incluida, en la Hostería Los Amigos.
La pequeña aeronave Tango 10 depositó a Kirchner en el aeropuerto de Chamical poco antes de las 13, en la que fue su segunda visita a La Rioja desde que asumió la presidencia. La vez anterior, el santacruceño había estado en la capital provincial y acompañado por figuras como
Eduardo y Adrián Menem. Nada de esto ocurrió esta vez, y sólo hubo presencias de hombres del mazismo, en tanto que la representación nacional se completó con el jefe del Ejército, general Roberto Bendini;
el secretario de Obras Públicas,
José López, y el subsecretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, que llegaron antes que el Presidente, en otro avión.
Por su parte, algunas suspicacias despertó el senador nacional
Jorge Yoma, quien fue parte de los actos, pero dejó claro que no se acercó a Maza, sino a Kirchner. Fuera de la carrera electoral para renovar su banca de senador nacional, la prioridad de Yoma sería ahora que su hermano, José Tomás Yoma, se convierta en el juez federal de La Rioja.
 Fidelidad
Tras estrecharse en un fuerte abrazo con el Presidente y ante una concurrencia de 10 mil personas que participaron del acto en la plaza principal de Chamical, frente a la iglesia El Salvador,
Maza volvió a jurar fidelidad a la Casa Rosada y a prometer un triunfo en octubre. Esa es su función principal en estos tiempos ya que, de hecho, no asumirá la banca del Senado que obtendría, relegándola en su hermana Ada.
Maza reconoció ayer al respecto que se trata de
«elecciones legislativas en las que no se discute nada de fondo, sino disputa de poder, representación popular». Bajo esta convicción, se puso al servicio de la administración federal.
A su vez, Maza volvió aclarar que su proyecto político ya lo mantiene alejado de su pasado menemista.
«Nosotros no estamos de acuerdo en esta postura de ser oposición de nuestro propio gobierno justicialista», afirmó el gobernador, marcando diferencias con el PJ riojano que hoy se enfrenta al Presidente.
En la tarea de desgastar al enemigo, Kirchner acercó ayer su aporte, recordando -aunque sin nombrarlo- que Menem es el
responsable del «ignominio de los indultos» y que «los anunció desde Chamical». También hizo saber el Presidente que se encontraba en la «querida La Rioja, donde algunos levantaron tantas veces en los últimos años los ideales del Fondo Monetario Internacional».
Por fuera del rol estrictamente político electoral, gran parte de la actividad presidencial fue absorbida ayer por el homenaje al desaparecido monseñor Enrique Angelelli, asesinado el 4 de agosto de 1976 durante el último gobierno militar.

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