Bruselas (EFE) - La Comisión Europea alertó a los Quince sobre importantes deficiencias en la eliminación de los materiales específicos de riesgo (MER) que pueden propagar el mal de la «vaca loca» y afirmó que cinco países (excluido España) exportan proteínas animales a países terceros para fabricar piensos. El origen de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) o mal de la «vaca loca» está en la alimentación de rumiantes con proteínas animales. El comisario europeo de Sanidad, David Byrne, presentó a los ministros de Agricultura de la UE un balance de la situación actual de las medidas contra la EEB, en el que se resaltan las deficiencias encontradas en el almacenamiento y la destrucción de MER, sobre todo de harinas de carne y hueso.
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Como medida preventiva contra el mal de la «vaca loca», el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE aprobó, dentro de los puntos «A» -no requieren debate-, una propuesta de reglamento que prohíbe el reciclaje de animales muertos y la mezcla de restos de animales en los piensos (práctica denominada «canibalismo animal»).
La Comisión señala que Finlandia, Francia, Grecia, Holanda y el Reino Unido exportan proteínas animales procesadas y grasa a países terceros, tanto para incineración como para alimentación animal.
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