Creció demanda de los seguros
«Sobre las 26 millones de hectáreas que se cultivan anualmente en el país, menos de 2 millones están aseguradas, y de ese total, 70 por ciento corresponde a la cobertura de granizo, lo cual revela el amplio margen que resta para el multirriesgo», manifestó el funcionario.
Nava expresó que en la última campaña «las primas pagadas por la producción en concepto de seguro multirriesgo sumaron 7,5 millones de pesos, lo que implica un crecimiento sobre años anteriores, pero es ínfimo con relación a la potencialidad del país».
Al respecto indicó que mien-tras el valor de la producción agrícola asegurada en el país corresponde a 8 por ciento del total, en «Estados Unidos supera 35 por ciento, en España ronda 40 por ciento y en Canadá es de 30 por ciento».
El funcionario indicó que los temas serán analizados en el sexto Congreso Internacional de Seguro Agropecuario que «por segunda vez se reunirá en Buenos Aires» a partir de hoy y el viernes próximo con el auspicio de la Asociación Latinoamericana para el Desarrollo del Seguro Agropecuario (ALASA).
La reunión será inaugurada por el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Antonio Berhongaray; el vicegobernador de Buenos Aires, Felipe Solá; el presidente del Banco Provincia, Ricardo Gutiérrez, y el titular de ALASA, Juan Antonio Moreno.
Las deliberaciones se desarrollarán bajo el lema «El seguro agropecuario: nuevas tendencias mundiales. El desafío es crecer», en el Holiday Inn del Abasto, con la asistencia de expertos de organismos oficiales y entidades de productores además de directivos de empresas aseguradoras argentinas e inter-nacionales. «Los objetivos del congreso son contribuir al conocimiento del insumo por parte del productor, alentar la creación de nuevos seguros que se acomoden a la necesidad de los usuarios y debatir los aportes del Estado al desarrollo de la actividad», precisó Nava.
El funcionario, que desde el FINAGRO, la oficina de la SAGPyA que informa al productor sobre financiaciones para el agro, participó en la confección de un «mapa de riesgo» del país, dijo que «la actividad está limitada en la Argentina por falta de información» sobre las características de los índices de siniestralidad».

