Tokio (EFE) - En Japón se detectó el segundo caso de «vaca loca», puntualmente en una granja de la norteña isla de Hokkaido, durante una de las inspecciones que se están realizando en todo el país para confirmar el estado de la cabaña vacuna.
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Según portavoces del Ministerio de Salud, Bienestar y Trabajo, un primer análisis en el matadero demostró que una vaca de raza Holstein de 67 meses padecía la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB o mal de las «vacas locas»).
La vaca era una de las 728 reses que iban a ser sacrificadas el lunes pasado en el matadero de Rumoi, en Hokkaido, a unos 800 kilómetros al norte de Tokio, aunque por el momento se desconoce su granja de procedencia.
Un nuevo chequeo en el departamento de veterinaria de la Universidad Obihiro de Hokkaido efectuado esta mañana confirmó que el animal padecía la enfermedad.
Al conocer la noticia, el ministro de Agricultura, Bosques y Pesca, Tsutomu Takebe, afirmó que el descubrimiento del nuevo caso demuestra la eficacia de las medidas adoptadas desde que a mediados de setiembre fuera encontrado el primer caso de esa enfermedad en una vaca de la provincia de Chiba, junto a Tokio.
Hasta el 18 de octubre, el gobierno no puso en marcha una operación a nivel nacional para conocer y vigilar el estado de todas las vacas destinadas al consumo humano.
Aunque todavía no se ha hecho público cómo contrajo la EEB la primera «vaca loca», se cree que pudo ser a través de los piensos animales que se suelen dar como alimento a esos animales.
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