30 de mayo 2006 - 00:00

Dicen en el campo

Mario Llambías
Mario Llambías
  • ... que el gobierno «da dos pasos para adelante, y sólo uno para atrás», tal la lectura sobre las últimas decisiones oficiales. Es que si bien hubo una cierta flexibilización en el tema de carne vacuna, constituye apenas un alivio, una «señal», y no mucho más. De hecho, se mantiene parte de la veda a las exportaciones, el aumento de las retenciones (en 15%), las limitaciones en el peso de faena (en 280 kilos), la suspensión de los reintegros, los precios de «referencia», las alteraciones en casi todos los índices (otro artilugio para enmascarar los verdaderos precios), el ROE (registro adicional de exportaciones), etc., que se vienen adoptando desde el segundo semestre del año pasado. Para colmo, nadie cree que, si hubiera nuevamente algún aumento de precios, el gobierno no volvería a la carga con medidas tan intervensionistas como las ya mencionadas. Por eso, la mayoría sostiene que el daño principal ya fue hecho y no es reversible: la falta de confianza. Y esto, en una actividad de mediano y largo plazo como la ganadería es fundamental. Lo que también quedó en claro es que nadie, salvo el propio presidente Néstor Kirchner, toma ninguna decisión, tanto que muchos funcionarios de primera línea se enteraron recién el mediodía del viernes que el mandatario ya se había reunido con Mario Llambías de CRA, y con dirigentes de la combativa CARBAP, para evaluar la flexibilización paulatina de las exportaciones...

  • ... que ni el extraordinario negociador, tal el calificativo que recibe últimamente el secretario Guillermo Moreno, ni la cada vez más prescindente (en estas materias) ministra Felisa Miceli y, mucho menos, el titular de Agricultura, Miguel Santiago Campos (que ni siquiera fue convocado a las reuniones), estaban al tanto de lo que el Presidente ya había decidido, probablemente durante el largo tedeum del jueves, o mientras esperaba para dar su escueto discurso de 14 minutos, a que los artistas terminaran su faena en la Plaza de Mayo (incluyendo a la «embajadora agropecuaria», Soledad Pastorutti, que sigue en el cargo, ya que el decreto de nombramiento de la era De la Rúa, aparentemente nunca fue derogado).

  • Los comentarios entre la gente de campo sobre esta participación de la hija mimada de Arequito en «la plaza del sí», no fueron demasiado positivos. La que sí cuenta con la adhesión del sector, y que tampoco estaba demasiado feliz con la inesperada medida oficial del viernes, es la promocionada diputada santafesina María del Carmen Alarcón, particularmente mediática tras su destitución al frente de la Comisión de Agricultura de la Cámara baja. Según relataron en su entorno, muy temprano ese día recibió el llamado de un funcionario de mediano nivel quien le comunicó la novedad y le preguntó su parecer. «¿Y que querés que te diga? A mí me echaron por decir que había que hacer esto... ¿Y ahora qué quieren, que los felicite?», dicen que fue la rotunda y cortante respuesta.

  • ... que los últimos acontecimientos en el sector, por más que ahora el Presidente trate de limar asperezas («esto no es nada personal», «siempre vamos a respaldar a la producción», habrían sido algunas de las frases formales del mandatario durante la reunión de la mañana con los ruralistas), dejaron muchas dudas, un gran escepticismo y varias fracturas que, difícilmente, se vayan a arreglar en el corto plazo. Por ejemplo, dentro del propio equipo de gobierno parece que tienen muy claro el «error» cometido con el tema de la carne y el costo que debieron -y deberán- asumir, mientras que los beneficios obtenidos, al menos a nivel de la canasta de alimentos, fueron más que escasos. De todos modos, no quiere decir que no vuelvan a repetir los errores, aunque por ahora sólo hay pases de facturas cruzados, pero no en voz muy alta, «por si Néstor escucha»... En el ruralismo, la cosa no está mucho mejor, especialmente en el Norte, una de las zonas más jaqueadas, y donde parece que varios dirigentes fueron muy «proclives» a la influencia del oficialismo, ejercida por parte de funcionarios provinciales, legisladores, etc., que trataron de desmantelar o, al menos, debilitar, las asambleas de protesta. También los federados enfrentan una interna fuerte, a pesar del cambio de discurso del titular de la entidad, Eduardo Buzzi, en los últimos días tratando de aparecer respaldando a sus bases, mayoritariamente pequeños productores. Algo similar, aunque por otras razones, se estaría dando en la cámara que agrupa a los principales frigoríficos exportadores ya que, allí, son varios los que denuncian que algunas de las autoridades «se cortaron solas», y que tuvieron información adelantada. Tal vez las cosas se calmen un poco, pero hasta la semana pasada eran varios los que amenazaban con renunciar a la entidad.

  • ... que todo esto, agregado a las restricciones impuestas ahora a la comercialización del trigo, que se suman a las de frutas como peras y manzanas, y a los aumentos en costos de insumos y servicios, determinan que no sea demasiado claro el panorama respecto de la actitud que asumirán los productores con relación a seguir o no las protestas. Por caso, el déficit de gasoil que se está registrando en varias regiones como el Chaco, no contribuyen a mejorar el humor. «Hoy ya paré dos máquinas, y si no hay un cambio inmediato tendré que parar todos los equipos», reconocía el fin de semana un contratista norteño, en plena cosecha, que aseguró estar pagando entre $ 1,80 y hasta $ 2 por litro de gasoil y «apenas nos venden 100 litros». En los pocos lugares donde se consigue algo, además, las colas son interminables. Si a esto se suma la falta de precipitaciones que se siguen registrando a muchas regiones, es natural que el humor siga siendo malo, especialmente en zonas donde no hay otra alternativa que hacer trigo y/o ganadería vacuna, como en Carmen de Patagones, el sudeste bonaerense, o en provincias como La Pampa o Corrientes.
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