ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

8 de octubre 2007 - 00:00

Dicen en el campo...

ver más
Javier de Urquiza
...que, aunque las lluvias aguaron varios programas y postergaron actividades y encuentros, igual fueron numerosas las reuniones que se concretaron, desde el Congreso de la Federación Agraria que preside Eduardo Buzzi, en Rosario, hasta un creativo paseo en barco, en el atardecer del viernes, para realizar el lanzamiento de un nuevo producto veterinario, pasando por la Expo Frutar en Formosa (donde la cocinera Dolly Irigoyen sufrió un traspié con un plato en base a yacaré y mburucuyá, o fruto de la pasión), o por un multitudinario encuentro de ganaderos en la expo de San Francisco, Córdoba, organizado por un importante frigorífico, dueño de la principal marca de hamburguesas locales. La reunión, de la que participaron alrededor de 600 ganaderos, terminó con un gran festejo por el 6º aniversario de estas jornadas técnicas. En todos los casos, las conversaciones versaron prácticamente sobre los mismos temas: el poder -ahora silencioso- que sigue teniendo el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien aunque ya adelantó que se alejará del cargo el próximo diciembre, no pocos especulan con que, ante «el clamor oficial», podría desistir de tal idea. Por ahora, el hombre sigue con su teléfono al «rojo vivo», amenazando a diestra y siniestra a empresarios de la carne, la verdura, las frutas, y cuanto rubro pueda hacer tambalear la frágil estructura de precios oficiales antes de las elecciones. Cualquier cosa que remita a pensar que la inflación está en alza es motivo de su atención -e intervención- lo que crea no pocos conflictos dentro del Gabinete aunque, hasta ahora, todos fueron olímpicamente desconocidos por las máximas autoridades cuya única prioridad se centra en el 29 de octubre. Tanto es así, que hasta el propio presidente Néstor Kirchner distrajo tiempo de su jaqueada agenda para recibir a dirigentes de entidades frigoríficas a los que se les otorgó, al menos de palabra, una nueva compensación, ahora por la utilización de complementos de soja, en un nuevo intento de contener los fortalecidos precios de la hacienda.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

***

...que el asunto atizó más aún el malestar entre los productores. Por un lado, porque el gobierno insiste en llamar «subsidios» a estas arbitrarias concesiones que no son más que «devoluciones parciales» de quitas anteriores y de las alteraciones que provoca en el mercado; pero también porque estos programas para los ganaderos están sensiblemente demorados. Por otro lado, en esa reunión, llamó la atención tanto la no presencia del titular de la AFIP, Alberto Abad, como la asistencia de alguno de los participantes del encuentro, en cuya organización, se dice, estaría nucleada una parte importante de los establecimientos más irregulares del país. Entre tanta confusión, tampoco estaba muy claro por qué estaban los dirigentes frigoríficos cuando la medida era para los productores de feed lot y, además, si la medida busca producir más carne y animales más pesados, allí estaba la mayoría de las plantas del gran abasto que prefieren los animales bien chicos (terneros), y «castigan» el precio de los más pesados. En medio del desconcierto, alguno recordó el pretendido «reto» que un «aprendiz de Moreno» de la Secretaría de Agricultura les había dado días antes: «Si pagan más de $ 5,40 (el kilo de carne), los reventamos a todos», dicen que sostuvo el irreverente. El caso es que por menos de $ 5,60 la carne no aparece, aunque el precio «oficial» de la hacienda vuelva a estar «pisado» y hasta en baja. Incluso se comenta que se estarían suspendiendo algunos remates del interior, pues es imposible mover las ventas por debajo de esos valores.

***

...que «las aguas bajan turbias» en los alrededores del secretario Javier de Urquiza, y no sólo por esto. Es que el escándalo que se generó alrededor de los ROE, los permisos de exportación de carne que llegaron a superar « holgadamente» las 40.000 toneladas mensuales, teóricamente autorizadas (se llegó a 64.000), la imposibilidad de «taparlo» ya que se trataría de «cortes» y no de carne más barata, como la de vaca; lo llamativo de los nombres de las empresas que estarían mostrando las mayoresdiferencias entre lo permitido y lo que remitieron y, especialmente, el hecho de quién -y por qué- dio la autorización para emitir certificados extra (tema que, en forma excluyente, se supone que pasa por el jefe del Gabinete de Agricultura y su amigo patagónico, Carlos Milisevic), le alteraron un tanto el ánimo. Para colmo, su par de la provincia de Buenos Aires, Raúl Rivara, lo «primereó» con el plan de modernización del consumo de carne, y encima sostuvo públicamente que lo va a someter primero a la opinión de Moreno, «que es quien hace hoy la política ganadera del país», según Rivara. El hecho constituyó casi un «ninguneo» difícil de digerir. Pero, «como si algo puede empeorar, empeora», la SAGPyA debió afrontar, además, el enojo de la Cancillería y hasta de la Jefatura de Gabinete por el bochorno de la deuda con los abogados europeos, encargados de asesorar a la Argentina en el conflicto de las semillas transgénicas, y que tomó estado público días atrás. Si bien De Urquiza no fue quien los contrató, igual deberá hacerse cargo de los honorarios adeudados, aunque no le guste. Pero al margen del papelón, el tema no debería llegar a mayores, pues la cartera cuenta con suficientes recursos. Seguramente, sólo con ver las múltiples y variadas asignaciones del Prosap, el millonario programa de desarrollo para las provincias, y que atiende las más insólitas urgencias, «el premiado emprendedor agropecuario que reviste en esa repartición, es más que probable que encuentre algún recoveco donde lograr los fondos para evitar el escándalo», confió un funcionario de larga data en Paseo Colón, y a quien ya no es posible sorprenderlo con nada.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Otras noticias